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Crónica de una muerte anunciada: La Nueva Ley del Issstey

Desde hace algunos meses, se escuchaba el rumor que se iba a modificar la ley que rige los destinos de los trabajadores del Estado de Yucatán que están en este sistema de prestaciones (préstamos en sus diversas modalidades, pensiones, jubilaciones y demás) y que está vigente desde hace ya aproximadamente 40 años.

            Este rumor se iba acrecentando cada determinado tiempo, pero a la larga, esto solo quedaba en eso, solo rumor, pero una vez que se puso del conocimiento público de la situación económica que privaba en el Issstey (ya era conocida desde ya hace más de doce años) y se publicaba cada vez más que el Gobierno del Estado tomaría este problemas para solucionarlo, comenzó de nuevo no solo un rumor que se iba acrecentando cada día, sino que en el ánimo de los profesores (de manera particular), esto dignificó que las posibilidades de jubilación o bien de pensión debían de adelantarse o bien al cumplirse con el tiempo dispuesto por las autoridades,  optar por alguna de ellas.

            Se comenzó a hablar del tiempo que se tenía que cumplir para optar la jubilación, esto es, el tiempo que se debía de tener cotizando en el Issstey para poder tener este derecho. Hay que recordarle a los caros y cars lectoras que antes de la propuesta y después aprobación de esta nueva ley, el tiempo para poder jubilarse era de 30 años de cotización, sin importar la edad. Uno se jubilaba con los 8 salarios mínimos y con las prestaciones ajustadas a su nueva situación. No importaba la edad. También se rumoraba que el pago que recibirían sería en Umas.

            Ante esta situación muchos compaleros maestros se reunían para planear plantones, marchas, escritos, sudaban la gota gorda y la flaca. Las preocupaciones además de un posible contagio por el Covid-19, estaba la sombra de la Nueva Ley del Issstey que veíamos que tardaría un poco o un mucho para llegar. Pero eso fue solo un deseo, ya que llegó más pronto que lo esperado.

            Ante esta situación, muchos compañeros docentes de la escuela del de la tinta, optaron por adelantar su jubilación (unos con más de 28 años y otras con los 30 cumplidos), y los que quedamos, algunos con treinta cumplidos, otros con más de cuarenta (como el de la letra) y muchos más con menos de 20, quedamos en la expectativa para ver que ocurría en el futuro.  Pero el futuro nos alcanzó antes de regresar a nuestras labores del nuevo ciclo escolar 22-23.

            En días pasados se publicó en los medios de comunicación tradicionales(periódicos) que el Ejecutivo había enviado al Congreso del Estado una propuesta de ley para que fuera discutida y posteriormente aprobada o no por los Diputados locales. Y fue una realidad y el pasado jueves (21) se aprobó la nueva Ley del Issstey misma que se publicó en la edición vespertina en el Diario Oficial de manera inmediata.

            Esta nueva Ley deja en claro las nuevas reglas del juego en cuanto se relaciona a las pensiones y jubilaciones de los trabajadores que dependen del Issstey, de manera particular haré referencia a los profesores de las escuelas estatales de nuestro Estado.  No se pudo saber de manera directa cuales fueron las  reacciones de los docentes en servicio, ya que pestos (el que escribe también) están fuera de sus labores escolares, en su receso de verano. Una vez aprobada, han sido pocas las reacciones que se han podido leer o manifestaciones en contra de la misma. En las redes sociales son pocas las reacciones también. Son pocas las notas al respecto. Los sindicatos en el silencio sepulcral y los docentes como momias, callados desde sus lugares de descanso.

            Entre los puntos que destacan en esta nueva ley y que impactará de manera directa a los trabajadores del Estado, se pueden enumerar. En primer lugar hay que mencionar que en el caso de los profesores (y de los demás trabajadores del Estado), se cobraba un 8% de impuestos, ahora será del 15%.  Esto representará un gran bajón en el sueldo de los docentes.

            Una de las preocupaciones que los compañeros docentes tenían es que se les pagaría en Umas que actualmente se puede calcular de la siguiente manera, si el salario diario es de $172 pesos más o menos, a los que se jubilen ahora, se les pagará diario $122. Esto representará un descuento de 50 pesos diarios. Otro golpe, y nuestros sindicatos? Seguramente en vacaciones en Babia.

            Pero sin lugar a dudas, la reforma que afectara a los docentes de manera directa, por lo que implica el tiempo que deberán de cotizar en el Issstey  así como tener la edad para poder jubilarse. Estamos hablando mis caros y caras lectoras que ahora a partir de Ya!!! El maestro que hoy día no tiene los 28 a treinta años de cotización tendrá que esperar cumplir con los nuevos lineamientos, es decir, que aquel docente que tiene hoy día 25 de servicio, estaría esperando antes de salir de vacaciones cumplir 5 años más para poder jubilarse, sin importar su edad. Y el gallo cantó  el viernes pasado y se dio cuenta que los 5 años se duplicaron, y no solo tendrá que esperar 10 años más sino que tendrá que cumplir los 65 años para optar jubilarse.

            Una pesadilla que nadie quería soñar, una realidad que los docentes no querían afrontar, pero la Nueva Ley del Issstey llegó y como diría el famoso protagonista mañanero “de que los maestros ya están apergollados”.

            Sin lugar a dudas el famoso y “sustancial” aumento que el magisterio yucateco y nacional recibió este pasado 15 de mayo, se diluyó como un sueño guajiro. Una vez más, los docentes, los maestros o los profesores hemos sido víctimas de lo que les da la gana a las autoridades de todos los niveles, los líderes sindicales vendidos, y nadie hace nada. Y que queda, pues a los maestros jóvenes una larga y penosa carrera que solo producirá satisfacciones personales.

            Entre más impuestos, mayor años de edad para el retiro, las Umas, cotizaciones mayores, así será la vida del magisterio, aquellos que pueden jubilarse es hora de tomar una decisión y a los que antes les quedaban pocos años para el retiro, solo nos queda decirles desde esta tribuna y como lo diría aquel personaje de antaño de las revistas en color sepia “ Serenidad y Paciencia”. Y recordar que no hay mal que dure 100 años, solo 65.

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