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Corea

El dosier del número doble (886-887) de la Revista de la Universidad de México, que corresponde al bimestre julio-agosto del 2022, nos permite conocer algunos aspectos de Corea, una sociedad que, aunque lejana en el espacio, presenta algunas similitudes con la nuestra, además de hechos específicos que nos vinculan con su historia.

Comencemos por lo más notable: el k-pop (pop coreano), que surgió a principio de los años 90 del siglo pasado y que tiene actualmente un gran impacto entre los jóvenes del mundo occidental, incluido México; este género no solo ha impuesto un tipo de música, sino también coreografías, moda e incluso un estilo de vida, a través de medios audiovisuales difundidos por internet. He aquí el testimonio de la preparatoriana mexicana Valentina Granados Garone:

            […] Mucha gente no solo recurre al k-pop como una vía de escape, sino literalmente como una salvación. Hay mucho apoyo y amor en esta comunidad. El k-pop es más que música, más que fanatismo comercial. Es una cosmovisión que te impulsa a escuchar los lanzamientos más estrambóticos y a encontrar la belleza en estilos poco vistos. Para los fans extranjeros también es una forma de conocer otra cultura y sus inclinaciones artísticas […] […] Por lo general, las personas de mi generación parecen inclinarse a buscar salidas fáciles ante el estrés de la vida diaria; para muchos de mis amigos y conocidos, el k-pop funcionó como un escape que se volvió como un refugio. Algunos se apropiaron del mensaje de que no hay que rendirse y que vale la pena esforzarse en lo que uno se proponga hacer. Esta cultura les ha hecho recordar que tienen la capacidad de disfrutar; los ha llevado a cambiar sus formas de pensar, de crear y hasta de expresarse, los ha ayudado a tomar decisiones importantes e incluso en aspectos académicos y laborales. En resumen, el k-pop ha enriquecido la vida de sus fans a niveles emocionales muy profundos […] (p. 68)

Otro dato curioso: Corea del Sur posee el récord de cirugías plásticas del mundo: uno de cada cinco coreanos se somete a ellas para modificar el aspecto de alguna parte de su cuerpo: ojos, párpados, mentón, senos, vientre, nalgas, etc., en lo que invierten millones de dólares. Tampoco deja de crecer el número de hombres que consumen productos cosméticos.

Hace poco más de setenta años, sobre todo después de la guerra de inicios de los años cincuenta que concluyó con la división de aquel país, Corea era una sociedad arrasada, pobre, lastrada por aquella traumática experiencia. Sin embargo, en los últimos veinte años Corea del Sur ha logrado un desarrollo económico y tecnológico espectacular, que supera a México en muchos rubros, a pesar de su carencia de recursos naturales y de un bono demográfico.

[…] La economía coreana representa un caso de crecimiento económico exitoso y opuesto al de la economía mexicana y señala la relevancia de la intervención del Estado para instituir las bases que conllevan al crecimiento económico sostenido. Como medidas clave, el gobierno coreano impulsó industrias estratégicas, conglomerados nacionales y adoptó un modelo de crecimiento dirigido por las exportaciones, también hizo una apuesta en la educación para aumentar el capital humano que posteriormente posibilitó el desarrollo tecnológico y la generación de exportaciones con mayor valor agregado […]. (Lara, p. 2)

Actualmente la tasa de ingreso a la universidad de las coreanas supera el 70 por ciento, la más alta entre los países miembros de la OCDE, según datos de 2019, además de que reciben educación en igualdad de condiciones y legalmente han conseguido los mismos derechos que los hombres. Empero, Kwon Eunhee y Seong Cholim acotan lo siguiente:

            […] Sin embargo, esto no es suficiente. Los obstáculos que encuentran al enfrentarse a la vida social demuestran que todavía no se han cumplido del todo las aspiraciones de innumerables colectivos de mujeres que, desde finales de los años ochenta del siglo pasado, luchan por mejorar nuestras condiciones laborales, igualar nuestras oportunidades de acceso al trabajo, incrementar la participación política y desarrollar una educación no discriminatoria que nos proteja y trabaje en defensa de nuestros derechos. En la realidad del día a día seguimos viviendo en una sociedad fuertemente organizada y dominada por hombres […] (p. 78)

El acceso a la educación de las mujeres se refleja en un hecho inédito: son ellas las que dominan el mundo editorial: de las 20 novelas más vendidas en 2021 solo tres fueron de escritores hombres. Lo mismo ha ocurrido en cuanto a los principales premios literarios entre 2016 y 2020: de las 113 obras finalistas, 87 habían sido escritas por mujeres. (p. 81)

En contraste, la sociedad coreana, que es súper competitiva, ocupa el primer lugar en casos de suicidio entre los países de la OCDE. Sin embargo, en los medios de comunicación ese sustantivo ha quedado proscrito y se sustituye por el eufemismo decisión extrema.

Para no hacer más larga esta reseña –lamentamos dejar de lado la gastronomía coreana, en la que destaca la exquisita sopa de perro, así como la poesía, la diversidad sexual, lo mismo que el régimen autocrático de Corea del Norte—señalaremos que un grupo de investigadores se ocupa de rescatar la historia casi olvidada de los mexicanos y mexico-americanos que lucharon en la guerra de Corea de los años cincuenta, cuyo número se calcula en unos cien mil. Aquellos jóvenes figuraron en el desembarco de Incheon, en las tomas de Seúl, la defensa Pusan y en la gran ofensiva de Naktong, entre otros episodios bélicos.

Por último, en la seccción de Crítica Laura Baeza hace una recensión de Flor Negra, de Kim Young-Ha, novela sobre la migración coreana a México en el periodo del auge henequenero. El libro lo publicó editorial Panorama en 2021 y fue traducido al español por Hyesun Ko y Francisco J. Carranza Romero. La trama: el romance entre I-Chong y Yon-su tiene como trasfondo la difíciles condiciones de vida de 1,033 coreanos en las haciendas henequeneras.

            […] Con el paso del tiempo las primeras manifestaciones revolucionarias dictaron el camino de la diáspora coreana en la península y el amor entre I-Chong y Yon-su. Algunos migrantes se integraron a la vida peninsular, otros se dispersaron por el resto del país o huyeron más al sur y participaron activamente en movimientos armados en Guatemala […] (p. 156)

Vale la pena asomarnos a esta cultura asiática a través de las ventanas de la Revista de la Universidad de México.

Referencias

Lara Maldonado, Marisol. Crecimiento económico: un contraste entre México y Corea del Sur. Tesis presentada para obtener el grado de Maestra en Economía Aplicada.

https://www.colef.mx/posgrado/tesis/20181407/

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