EspecialesOpiniones

Notas al aire 78

Triste resulta escuchar por todos lados, que quien maneja ahora Morena en el Estado de Yucatán, es Rolando Zapata Bello.

Rolando Zapata Bello.

  Lo he estado oyendo por todos lados y de gente que no tiene conexión entre sí, ni intereses similares.

 Si esto es realmente cierto, me entristece su deslealtad, falta de ética y de moral.

 Y lo dicho desde siempre, aunque los de la supuesta izquierda se molesten: Morena siempre fue un nuevo PRI, formado por expriístas, muchos de ellos con expedientes peores que los del Chapo y Jack el Destripador o cualquier ignoto serial.

 Es cuando cae por tierra el discurso repetido en las mañaneras.

 La fe de un verdadero cambio, se esfuma como humo de hachiz.

 Pobre nuestro pueblo tan hambreado que siempre cree que el frijol, y el maíz que le dan no tiene gorgojos. Ahora es de Monsanto.

  Pobre de nosotros que vemos a los mismos políticos gangsteriles de todos los partidos, partirse en mil pedazos y recomponerse en otros más pintarrajeados que la vieja prostituta interpretada por la genial Tamara Garina en Los Caifanes (1968).

Los caifanes (1968).Dir: Juan Ibáñez. Tamara Garina.

 Y que A Fuego lento (1977), es y seguirá siendo una ópera a ritmo de mambo, que cada día rebasa a la realidad.

A fuegolento/ México nocturno (1977). Dir.: Juan Ibáñez. Foto fija Yolanda Andrade. Locación Ex Palacio Negro de Lecumberri.

 Que trinchón fue Juan Ibáñez. Por eso A Fuego lento, sigue perdida, sí, la cinta como la editó su director y autor. Cuánto miedo desata todavía, cuántas cosas podemos entender mejor ahora que ayer, cuando la vimos en el cine Mérida. Sí, la visión y el manifiesto de la verdadera realidad mexicana que realizó Ibáñez, no termina de ser entendido y analizado, algo así como sucede con Los Rollos del Mar Muerto.

   Y es que cuando se filmó la cinta, no habían saltado a la fama Caro Quintero, El Chapo Guzmán, don tal y don cual…es tal vez por eso que estos “señores de hampa”, nos parecen muñecos de ventrílocuo, porque los verdaderos manejadores, son otros y siguen sentados en el poder y en el dinero, ya sea en la política que hace rico a cualquier pelagatos, o en la iniciativa privada que se ha vuelto cada día más puta y más caliente que la famosa Adelita que fue traída de Ciudad Juárez, para regentear el famoso burdel El Mambo, de la zona de tolerancia La Amapola (+).

 Quienes inauguraron ese lupanar fueron nada menos ni nada más que las famosas mamboletas las Dolly Sisters, quienes bailaron desnudas e hicieron algunas acrobacias sexuales en la barra del bar, ante el regocijo de los ricos de antaño, como si fueran los de ahora que ríen cuando una “cantactriz” se desnuda y se la rifan, como sucedía para los bailes de graduación, de hace varias décadas, aquí en este país que no se parece a otro.

Dolly Sisters

 Quisiera que alguien me dijera, si es que es cierto que ¿cualquiera tiempo pasado fue mejor?

  La soberbia del gobernante en turno es igual al latrocinio de cierto candidato que manejoteó el “ISTEY” y lo desfalcó y se fue tan campante a su casa y todo porque su padre era cuate del bendecido y hacedor de milagros Cervera Pacheco.

Víctor Cervera Pacheco

Hoy desaparece el centro vacacional de los trabajadores y lo peor es que ahora quieren vender a los trabajadores y trabajadoras como piezas sueltas del tablero de ajedrez de la corrupción.

  Qué simpático que ahora que existen mujeres empoderadas que destruyen todo a su paso, no protesten por el feminicidio colectivo que se quiere ejercer con las trabajadoras del “ISTEY”, la muerte no es sólo que desaparezcas de la faz de la tierra y ya. Hay otras variantes mucho más terribles y demoledoras a nivel personal y familiar.

 En mi niñez y primera adolescencia, recuerdo que el comercio y la ciudad de Mérida temblaba ante el grito de:

¡Ahí vienen los campesinos y ejidatarios y están muy encabronados!

 El comercio cerraba, bajaba sus cortinas de hierro, las escuelas no daban clases, la gente se encerraba en sus casas, y el gobernador en turno: ¡Temblaba!

 Y lo que traían en las manos los ejidatarios y campesinos eran coas y palos.

    Cuando pases por el país de los tuertos, guíñame un ojo.

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

Deja un comentario

Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.