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Las novedosas actitudes generadas por López Obrador

Emilio Azcárraga Jean, le responde a Eugenio Derbez que no ha sido vetado en televisa; Ricardo Salinas Pliego expone públicamente que Sabina Berman fue una mala empleada y por eso le quitó su programa en TV Azteca.  O sea, dos grandes empresarios de los medios de comunicación se han dado a la tarea de justificar públicamente sus acciones, con respecto a dichos empleados. Parecería sencilla dicha realidad si no consideramos que en el pasado inmediato, era impensable que los poderosos de esos niveles tuvieran que contestar a señalamientos de algunos de sus empleados. En otras palabras, es una gran novedad dicha situación. ¿Milagro o espontaneidad?  ¡Para nada! Quizá ni dichos empresarios hayan percibido que han recibido la influencia del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien desde que asumió su responsabilidad se impuso la necesaria tarea de responder a todos aquellos que manipularan la realidad al ver afectados sus interese monetarios. Concretamente, hablamos de Joaquín López Dóriga, Ciro Gómez Leyva, Carlos Loret de Mola, Adela Micha, Enrique Krauze y otros más, que dejaron de recibir millones de pesos al llegar López Obrador al Palacio Nacional y comenzar a aniquilar la corrupción y los cochupos como forma de mantener tranquilas las aguas de la comunicación social.

La decisión gubernamental de efectuar las Mañaneras, como un medio para aclarar las alteraciones a la realidad política nacional, no fue bien vista y aceptada por los comunicólogos, quienes aprovechando el respeto a la libre expresión y el derecho a disentir, que ha manifestado el presidente, se exacerbaron llevando su tarea periodística a la del investigador tipo Sherlock Holmes, resultando de ello la exposición de todo tipo de propiedades de los familiares presidenciales.

López Obrador en ninguno de esos temas se ha quedado callado, echando leña al fuego periodístico que han convertido en una charada, los otrora responsables de esa respetuosa actividad.

Pero, el presidente de México no parece actuar de una manera excepcional, ya que muchos de los mandatarios sud y centroamericanos actúan de manera semejante al de México. Nada más hay que echar un vistazo a Nayib Bukele, Gabriel Boric, Pedro Castillo y Gustavo Petro, quienes como gobernantes han decidido una nueva relación con los medios de comunicación, sus senadores y diputados. Desde esta perspectiva, Andrés Manuel López Obrador, queda más cercano a todos los jóvenes gobernantes señalados, que a otros como Nicolás Maduro, Daniel Ortega o Miguel Díaz-Canel.

Por último, hay que dejar en claro que hay una nueva forma de relaciones político-sociales, que se ha replicado a distintos ámbitos del qué hacer del país.

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