CulturaEspeciales

Las manos de mi mamá

Sin lugar a dudas, en nuestras madres vemos todo lo bonito,  sus ojos, su cabello, su voz, su presencia, pero lo que nos llama la atención de manera directa porque son las que tenemos un mayor contacto con ellas todo el tiempo, son las manos. Son éstas, el vehículo por medio del cual, las mamás nos hacen sentir su presencia  y su amor, en muchas ocasiones, con sol sentirlas cerca de nosotros, la seguridad y el miedo (si es que lo teníamos) se desvanece en la nada.

            Las manos han estado presente en el devenir de nuestra historia, ya la tradición católica nos indica que por medio de las manos de Cristo crucificado y resucitada, pudo santo Tomás creer en Nuestro Señor, ya que él había mencionado que no creería que Él hubiese resucitado, hasta que no metiera sus manos en su costado y viera las heridas de sus manos. Y son de tanta importancia las manos que solo tenemos que recordar, que cuando Cristo estuvo en la cruz, sus últimas palabras que mencionó y luego descansó fueron “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

            Son las manos de nuestras mamás las que desde temprana edad nos mantienen  cera de ellas, mucho antes de nacer, nos abrazan y nos acarician desde el momento mismo en que ellas tienen las noticias que serán madres de manera inmediata, las ponen en su vientre para hacern9os sentir su presencia y su amor.

            Son sus manos, de variado color(  ya que hay madres blancas, morenas, albinas, negras, pecosas, con uñas bien arregladas y pintadas a la moda, otras gastadas por el uso de detergente y demás químicos que usan a diario para atender las labores del hogar, otras mascadas y  sin cuidado alguno porque el trabajo y la preocupación no hacen posible que las cuiden como lo dicta la moda) las que nos alimentan y dan de comer desde nuestros primeros días.

Las manos de las mamás jóvenes ( de la ciudad y de posición acomodada), son blancas, limpias, cuidadas, casi inmaculadas) ya que casi o nunca se exponen al trabajo rudo de la casa y hay personas que las ayudan para la atención de sus hijos, pero no por eso dejan de ser manos de mamá. Hay otras, las manos de las mamás trabajadoras y del campo(léase interior del estado), que sin importar el trabajo que desempeñen, siempre estarán abiertas para una caricia y un mimo.

Las manos de las mamás son aquellas que nos llevan a la escuela nuestros primeros años, a la cual nos aferramos, nos sentimos seguros y no queremos soltarlas, mucho menos cuando se llega a la escuela. Nos sentimos acompañados.

En la escuela , las manos de las mamás,(sin importar si trabajan o no, ellas siempre encuentran un momento) son las que nos agarran nuestras manitas y nos sirven de guía para comenzar a trazar nuestras primeras bolitas(círculos, que nunca llegan a ser tales, hasta el momento en que comenzamos a usar el compás) y palitos, hasta que llega el momento en que nos ayudan a dibujar nuestras primeras letras, así como ellas nos enseñan a caminar, también sus manos nos enseñan a escribir.

Conforme crecemos, y la rebeldía va moldeando nuestro carácter, también las manos de nuestras mamás están presentes, todos recordamos las veces en que recibimos una “limpia” por habernos portado mal o bien una bofetada por haberle faltado al respeto. He de decirles a mis caros y caras lectoras, que en cada ocasión en que las manos se convertían en armas de corrección, era a nuestras mamás a quienes les dolía más la reprimenda que ellas nos daban que a nosotros. Ahhh y no hay que olvidar, que las manos de nuestras mamás se convertían en el medio por medio del cual, la chancletas volaban por los aires(del Mayan) y sin importar la distancia en que nos encontráramos, siempre llegaban a dar en el blanco, o mejor dicho en el cuerpo o cabeza. Es un misterio sin resolver, ya que pareciera que las chancletas tiradas por nuestras mamás tuviesen radar hasta llegar a nuestros cuerpos.

Gracias a sus manos hemos podido experimentar y saborear (aquellos que tuvimos la suerte de tener mamás que sabían cocinar) los diversos guisos de la comida yucateca y de otros lugares, muchas veces resultaban quemadas por tocar algo caliente o bien cortadas por estar cocinando y por determinada causa o bien por error se cortaban los dedos de las manos en lugar de las carnes o verduras.

Muchos hemos visto como las manos de nuestras mamás cambian, independiente del trabajo que realicen, siempre sostienen la escoba, el trapeador, el cepillo para lavar(en algunas ocasiones), hay manos de mamás que trabajan en el campo, cuyas manos duras y heridas, siempre son un medio para darnos cariño y cuidado.

Desde luego que las manos de las mamás están en relación directa con el trabajo que desempeñan, hay manos de mamás académicas, cuidadas en el mayor de los casos porque las tareas que realizan no las exponen a deterioro mayor. En cambio, hay manos de mamás trabajadoras, que esas extremidades son el instrumento por medio del cual se ganan el pan diario. Son duras, sin uñas cuidadas, son rasposas y con callos, pero eso no deja de ser manos que dan cariño y cuidado. Hay manos artistas que transforman la materia en bellas obras de arte, hay manos que se conjugan con instrumentos musicales, dando lugar a bellas canciones e interpretaciones.

También hay manos que hablan de nuestras mamás, en este caso hará el autor de la presente, una reverencia a las manos de las mamás especiales, si a las mamás que tienen hijos e hijas con alguna capacidad diferente, y cuyas manos no solo se coinvierten en acompañantes, sino que son un instrumento de voz. Las manos de las mamás especiales de los niños que no pueden hablar y se comunican por medio de un lenguaje signado. Son bellas manos que hablan.

Hay también mamás que usan sus manos para cantar, todos o la mayoría de las personas hemos presenciado un baile flamenco, y vemos como las manos de las bailaoras se convierten en palomas o son capaces de manifestar una idea o de cantar algo. Son manos que cantan.

Cuantas veces caros y caras lectoras, no han sido las manos de nuestras mamás las que nos levantan cuando estamos tristes o derrotados, así como han sido un correctivo cuando se requirió, también son un medio de empuje y entusiasmo, cuando nos alientan son sus aplausos y nos acarician la cabeza o nos dan una palmada para seguir adelante. Aún para las personas que no escuchan, las manos al agitarlas son como palomas al vuelo que significan aplauso.

Las manos tersas de las mamás con el paso de los años se deterioran, la mamá del de la letra decía que sus manos ya tenían frijol colado, cuando comenzaban a aparecer en ellas unas manchas de color café que con el tiempo tomaban otras tonalidades. Aunque ese frijol colado no era más que la señal de envejecimiento que en muchas ocasiones  las cremas hidratantes y otras lograban mitigar el color, aunque no por eso dejaban de ser, las manos de mi mamá.

La juventud de nuestras mamás se va y da paso a lo que hoy llamamos tercera edad, que en realidad es la entrada a la vejez, aquellas manos tersa, blancas, firmes y bonitas, se transforman en manos arrugadas, con los dedos que se van torciendo(cuando la artritis la acompaña) y el temblor de las manos también hace acto de presencia. Ya son ahora manos arrugadas, manos llenas de experiencia, que ahora esperan que sean las nuestras las que les sirvan de guía.

Para concluir este pequeño opúsculo acerca de las manos de las mamás, el de la letra, transcribirá algunos párrafos de una canción que  ha sido la manos una fuente de inspiración para los poetas y trovadores, no debemos de olvidar, aquella famosa canción que se escucha cada Día de la Madre en serenatas y espacios diversos  (no, no la de Denisse Dekalaffe), el que escribe se refiere a Manos de Armiño, letra y músicas de Pepe Domínguez

(…) Beso en las noches las pomas de tus manos virginales/ tus manos que son palomas / tus manos que son rosales porque huelen al cariño y a besos sentimentales /tus blancas manos de armiño.

     Tus blancas manos de armiño que son hostias por ser bellas/ Ay quien pudiera ser niño para comulgar en ellas y así tener en mi mal/tus manos que son estrellas con perfume de rosal/tus manos que son doncellas son perfumes de rosal.

Deja un comentario

Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.