Quintana Roo

Cuarto Muelle de Cruceros en Cozumel… ¿para buques petroleros?

27 de abril/ Cancún, Q.Roo.- El Colectivo Ciudadano Isla Cozumel presume que, detrás de las presiones para construir un cuarto muelle de cruceros en la isla, hay la intención de permitir el arribo de buques cargueros o embarcaciones petroleras, dado el tamaño de la estructura que fue autorizada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a “Muelles del Caribe”.

Esta empresa, propiedad de la familia Molina, opera ya uno de los tres muelles existentes en Cozumel, el cual recibe una cantidad ínfima de barcos, razón por la cual no se entiende la insistencia de construir una cuarta terminal de cruceros, indicaron Adrián Villegas y Claudia Cifuentes.

“El eje del muelle es de casi un kilómetro. Son 800 metros de muelle; es aproximadamente 200 metros más grande que cualquiera de los muelles que ya existen en Cozumel. No sabemos por qué.

“Ahí pueden atracar buques cargueros, petroleros. Sí pueden llegar. Yo he llegado a pensar que es posible que tengan intenciones más allá de los cruceros, porque no se justifica un muelle tan grande”, expresó Villegas.

El activista informó que el porcentaje de arribo de cruceros a los tres muelles existentes, previo a la pandemia, apenas llegó al 53 por ciento, lo que hace injustificable un cuarto muelle.

“La familia Molina, que es la promovente del cuarto muelle, son concesionarios del muelle Punta Langosta, que es el que registra la menor ocupación, con un 42 por ciento y es la única que no cuenta con un solo crucero de ellos mismos.

“El muelle de Puerta Maya es operado por Carnival Cruises; SSA es operado por Royal Caribbean; ellos tienen suficientes barcos, gigantescos, de última generación, son propios. Punta Langosta operado por la familia Molina no cuenta con un solo crucero. ¿Cómo es posible que quiera un cuarto muelle?”, cuestionó.

Villegas y Cifuentes son integrantes del colectivo que, bajo el acompañamiento legal del Centro Contra la Discriminación (Cecodi), obtuvo una suspensión definitiva del Juzgado Tercero de Distrito, el 11 de abril, que mantiene paralizadas las obras.

Ambos, estuvieron hoy en la sede del Poder Judicial de la Federación, en Cancún, mientras en el interior del recinto de celebraba una audiencia constitucional relacionada con el expediente 62/ 2022, la cual finalmente fue diferida para el 31 de mayo, a las 13 horas.

“Hay una audiencia constitucional. Nosotros venimos desde Cozumel porque no es posible mover a mucha gente desde allá, es difícil, requiere de mucho esfuerzo, así que nos organizamos como pudimos. Es un esfuerzo para hacer presencia aquí.

“Ahorita tienen que revisar la información, es como un desahogo de información sobre las autoridades reclamando sus fallos en el proceso o actos contra la comunidad”, explicó Claudia.

Entre las autoridades señaladas se encuentra la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que autorizó el proyecto el pasado 7 de diciembre, mediante oficio SGPA/ DGIRA/ DG-05859-21, sin corroborar la veracidad de la información aportada en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), y que evitó tomar en cuenta las observaciones vertidas por la ciudadanía y especialistas, durante el proceso de consulta pública.

Otra de las autoridades relacionadas es la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICyT)

La dependencia expidió el título de concesión a “Muelles del Caribe”, para usar y aprovechar bienes de dominio público de la federación, consistentes en una zona federal marítimo terrestre para la construcción, operación, aprovechamiento y explotación de una Terminal Marítimo-Portuaria de cruceros, de uso particular, propiedad nacional, en Cozumel, “fuera de los límites del recinto portuario”.

Este último punto también llama la atención del colectivo. Adrián Villegas explicó que al estar fuera del recinto portuario, no será administrado por la Apiqroo.

“La Apiqroo va a desaparecer en ocho años, es un acuerdo que existió. Ellos saben que va a desaparecer, pero están pagando ciertos derechos en Punta Langosta, que es parte de Apiqroo, que no quieren pagar en el cuarto muelle, que quedará fuera de la gestión de la Apiqroo. Se están queriendo ese pago.

“El muelle de Punta Langosta se va a quedar como un ‘elefante blanco’, que ya es, porque llega uno o dos barcos. Será peor porque ahora se irán al cuarto muelle, pero nos dejarán un muelle inservible”, resaltó.

Villegas que la parte impactada por el cuarto muelle, en la zona federal, es relativamente pequeña; sin embargo, las concesiones deben establecer un margen de seguridad, pues los puertos y muelles son bienes de seguridad nacional.

“Esto quiere decir que no solo va a impactar en tierra, sino en la zona de mar, en donde no se va a poder transitar ni en barco, ni nadando, ni buceando, ni caminando en la playa, ni entrenando para el Triatlón, porque va a estar considerando como recinto de seguridad y ¡adiós! Van a poner guardias de seguridad”, dijo.

Claudia Cifuentes recordó que se tiene como antecedente lo sucedido con los muelles de SSA, Puerta Maya y Punta Langosta, que han restringido el paso de la ciudadanía hacia el mar.

“La única zona que nos queda de libre y total acceso es como el 30 por ciento a la zona cercana a la comunidad. Este amparo logró la suspensión definitiva porque se alega que están afectando los derechos a la ciudad y a un medio ambiente sano.

“Cuando todas estas autoridades dieron permisos, nos están violentando nuestro derecho de participar en el desarrollo de la comunidad; afectaron la Ley de Asentamientos Humanos y gracias a ello se pudo meter el amparo por derechos humanos, por el derecho a la ciudad”, expuso.

La activista señaló que Cozumel ignoraba que el proyecto estaba siendo sometido al Procedimiento de Evaluación del Impacto Ambiental (PEIA) y consistía en la construcción de un cuarto muelle de cruceros, hasta que ellos se percataron y lo difundieron.

“No es que no queramos un muelle, es que no lo necesitamos (…) porque tenemos suficiente infraestructura para que lleguen los cruceros”, insistió, al subrayar que la historia no terminará con la revocación de la concesión, de la autorización y la cancelación del proyecto, sino hasta que la zona sea protegida mediante una suerte de decreto que la declare como “exclusiva para el goce de la gente”, con cero densidad.

“Tenemos que ir más allá. Tenemos que lograr que ese lugar nunca más sea visto con ojos de negocio”, sostuvo.

Deja un comentario

Botón volver arriba
error: Este contenido está protegido. Gracias.