CulturaEntérateEspeciales

La Librería. El eterno enfrentamiento entre la perseverancia y la soberbia

El cine con buena calidad justifica el por qué se le llama el Séptimo Arte a esta, la producción en celuloide; y obras como “La Librería”, coproducción anglo-española-alemana, nos viene a confirmar el porqué de esta denominación. La Librería, es una película que mezcla una excelente trama con una fotografía de profunda vena estética y se completa con una magnífica música incidental, lo que hace de ella una obra redonda en el universo del cine de arte. El filme está basado en la novela homónima de Penélope Fitzgerald, sobre la cual la directora española Isabel Coixet recrea el guion que le sirve de trama a la película. La producción cinematográfica está ubicada en las Islas Británicas, en el pequeño puerto inglés de Hardborough, que, como reza el dicho, es: Pueblo chico, rumor grande. El reparto de la producción lo llenan actores británicos en su gran mayoría. Los papeles protagónicos los desempeñan Emily Mortimer, como Florence Green, una mujer viuda al final de su juventud; la norteamericana Patricia Clarkson, como la soberbia y poderosa señora Violet Gamart; Bill Nighy, como el señor Edmund Brundish, rico terrateniente, solitario y misterioso; y Charlotte Vega, actriz española, como la pequeña Kattie, quien se vuelve la asistente de Florence en la librería. Completan el elenco: Reg Wilson, como el general Gamart; y James Lance, como el desleal Milo North. El filme fue rodado en agosto y septiembre de 2016, y es estrenado en España en 2017; en 2018, va cosechando premios en importantes eventos cinematográficos, los premios Goya, los más importantes.

En la parte técnica de la producción tenemos que mencionar en primer término a la directora Isabel Coixet, quien es además la autora del guion. La producción corrió a cargo de Jaume Balacolocha, Joan Bas, Adolfo Blanco y Chris Curling. La música del filme es de la autoría del español Alfonso Vilallonga. La excelente fotografía es del francés Jean Claude Larrieu. En este rubro, la proyección de paisajes es maravillosa, y si tenemos en cuenta que la acción se ubica en un puerto, las escenas con el mar de fondo logran una riqueza estética sin comparación. Colinas verdes, páramos pletóricos de espigas, marismas agrestes y frías, llenan el campo visual de la producción cinematográfica plenamente. Las vistas mismas del puerto, con las casas regadas por las faldas del morro, completan la sinfonía visual de la cinta. Las escenas en los páramos nos traen un ambiente que nos remite a la narrativa de Sir Artur Conan Doyle, hasta se antoja que, en cualquier momento podría parecer merodeando un gran mastín, como el de los Baskervire. La acción se ubica en la década de los 50’s del siglo pasado, en una Gran Bretaña que aún tiene consecuencias de la posguerra. Siendo el puerto una comunidad pequeña y provinciana, es natural que su comunidad sea totalmente conservadora.

Florence Green, es una viuda que está viviendo los últimos tiempos de su juventud; el recuerdo de su esposo y los planes concebidos con él alientan su vida y son el motor de planes a futuro. Con un redoblado esfuerzo, Florence ha adquirido en el puerto de Hardborrough una propiedad que es conocida como la Casa Vieja en la localidad, en la que planea abrir una librería que proporcione a la comunidad las novedades editoriales del momento, como la novela “Lolita”, que causó escándalo en su parición en los 50’s. La viuda es invitada a una fiesta en la mansión del general Gamart y su esposa Violet, quien es una dama que es algo así como la conciencia de la sociedad del lugar. Durante la reunión, Florence le platica a Violet su plan de la librería, idea que no le cae en gracia a la soberbia mujer, quien le hace saber que ella ha concebido usar la Casa Vieja como un centro cultural para las diferentes artes; lo cual no cambia los planes de la viuda. En el curso de la fiesta, se acerca a Florence Milo North, quien la trata en una forma un tanto atrevida e irrespetuosa, por lo que ella lo corta sin ambages. La mujer sigue adelante con sus planes y la librería va tomando forma, y muy pronto sus anaqueles se van llenando de libros. Florence requiere de alguien que la ayude, y así entra en contacto con Kattie, una niña que acepta ayudarla por las tardes, después de sus clases en la escuela del puerto. Entre Kattie y Florence va naciendo una relación que se va volviendo entrañable.

Aparece en la historia el señor Brundish, rico y solitario terrateniente que vive aislado en su vieja mansión en las afueras de la población, en los linderos de los páramos. Brundish, baja al centro del puerto atraído por las novedades de la librería, donde compra algunos ejemplares, y deja encargados otros. Al recibir los libros solicitados, Florence se lo avisa al señor Brundish, y éste le pide que los lleve a su casa y la invita a tomar el té. Hardborrough, como población pequeña que es, todo mundo tiene que ver con cualquier cosa que suceda en la comunidad, así que, la invitación llega a oídos de Violet, quien monta en cólera, pues nunca Brundish se ha dignado a recibirla y mucho menos la ha invitado a tomar el té. La furia de Violet se centra sobre la persona de Florence e inicia una serie de acciones en su contra. A la escuela se presenta un inspector a investigar una denuncia, alguien ha hecho saber a la autoridad que una niña del plantel, indebidamente, está trabajando por las tardes. Kattie es detenida y su madre es amonestada por el hecho. Al no contar con la niña como asistente, Florence se ve forzada a usar a Milo como asistente, quien es totalmente negligente y desleal. Sin conocimiento de Florence, en el local de la librería se llevan a cabo unas inspecciones al estado del inmueble. Por otra parte, Violet usa a un sobrino suyo, con influencias en el Parlamento, quien presenta una iniciativa por la cual el ayuntamiento del puerto puede, casi sin fundamento, expropiar la Casa Vieja para hacer de ella un centro cultural de las artes.

El señor Brundish se entera de lo que está sucediendo, y va a la mansión de Violet y tiene una violenta discusión con ella. Al regresar de camino a su hogar, Brundish sufre un ataque cardíaco y muere junto a la reja de su casa. Los caminos se van cerrando para Florence, le van lloviendo acciones en su contra, el banco le niega cualquier crédito para arreglar su local, y al fin es lanzada de su casa y del puerto. Kattie se indigna al saber la situación y el destino de Florence, y sin decir nada a nadie, lleva un calentador a la Casa Vieja y lo abandona ahí, prendido. Kattie se dirige al muelle a hablar con Florence, pero llega cuando el barco ha despegado. Desde la cubierta de la nave, Florence ve cómo se elevan las llamas y el humo en el centro del puerto, se da cuenta de que la Casa Vieja es presa del fuego. La soberbia de Violet arde de rabia al saber lo sucedido. No soporta que su capricho no se pueda realizar. Si la fuerza de la soberbia se ha impuesto, la perseverancia de Florence también ha tenido su recompensa al ver frustrados los planes de Violet. La gente del puerto se arremolina a ver el incendio, Florence lo contempla a la distancia, desde la cubierta del barco.

La trama del filme es muy aleccionadora, el eterno enfrentamiento entre la perseverancia y la soberbia, es una profunda lección de humanidad. El buen cine, el que es una obra de arte, es también un buen paliativo a este nuevo y forzado encierro, y lo tenemos a tan sólo un click del control de nuestras pantallas. Usémoslo, nos ayudara a pasar bien este nuevo encierro.

Leave a Reply

Check Also
Close
Back to top button
error: Este contenido está protegido. Gracias.