CulturaEntérateEspeciales

Por siempre radical el rock and roll

En estos momentos en los que nos vemos invadidos por textos y más textos donde de modo digital, cuesta cada vez más encontrar propuestas originales. Los textos de algunos escritores sin que exista entre ellos un nexo temporal o estilístico, tienen una historia digna de ser contada, que les diferencia de los demás. Los textos no tienen patrón y en ellos podemos encontrar desde historias más personales como las dedicadas a los grandes músicos de rock en donde los músicos son básicamente una excusa para hablar de otros asuntos como la importancia de la música en series y películas o de las redes sociales, u otras con más tintes autobiográficos.

En este tipo de los relatos, el autor juega con la anarquía de explicar lo que quiere sobre cada uno de los personajes libre de cualquier corsé, y por eso funcionan. Y funcionan, más que como un libro para leer de principio a fin, como un recopilatorio de textos para leer de manera aleatoria y sin que el factor tiempo tenga una gran importancia.

Para redondear el carácter especial de cada una de las historias que se cuenta, los textos en ocasiones vienen acompañados por la letra de una canción de cada artista, y de una ilustración que le dan una puntada más de fuerza a lo que se explica en cada momento.

Uno de esos libros que quedarás como un señor si lo regalas, porque cada uno de nosotros encontraremos algo que destacar o identificarnos en las páginas de Extravagantes.

A pesar del tiempo transcurrido, desde sus orígenes aun el rock más pop, ha sido considerado como muy y levemente marginal. Sin embargo, continúa siendo más radical que la más “revolucionaria” música de protesta.

La contracultura ha sido considerada por muchos como un movimiento alternativo, complemento de la cultura predominante que rechaza los valores sociales y los modos de vida establecidos, proponiendo alternativas de existencia. Recién se ha llegado a plantear el problema de la identidad como seres humanos dentro de esta etapa de globalización institucionalizada. Y es por ello que nosotros no podemos quedar al margen de lo que se dice sobre nuestra paridad, o incluso de lo que somos nosotros y cómo nos insertamos como actores de carne y hueso en estas ideologías e instituciones de poder. Es dentro de esta fractura en donde los estudios subalternos fijan su atención, sobre todo en los grupos marginales, en los sometidos que se piensa, quedaron en el olvido o no han querido salir a la luz de la Historia. Por el contrario, estos sectores no permanecen pasivos sino activos y se pueden observar en el constante cuestionamiento de las instituciones de poder o bien, en el desmantelamiento de formas de pensamiento, rompiendo estructuras culturales o incluso en el origen de una revolución.

Leave a Reply

Back to top button
error: Este contenido está protegido. Gracias.