CulturaEntérateEspeciales

Viejos hábitos (o manías) de los yucatecos II

La siesta en decadencia

Hasta la mitad de los años 50, esto es, al mediar el siglo XX, no se venía mal el que quienes acababan de almorzar corrieran a la hamaca (o la cama, si se las podían) a echarse una siesta de una hora por lo menos.

Pero claro, no disfrutaban de la siesta los cantineros y aquellos obreros u oficinistas que trabajaban horas corridas y no abandonaban la chamba hasta las 4 o 5 de la tarde. Estos almorzaban en el mismo lugar de trabajo y punto.

Más tarde todo el comercio mudó sus horarios haciéndolos corridos, y hoy, hasta llegar la noche. Así, poco a poco se fue perdiendo el hábito de la siesta (nap le dicen los gringos) y hoy, en nuestros días, muy pocos gozan de sestear al medio día.

Sobra decir que en los siglos coloniales los hacendados y demás apostolado dormía no una si no varias siestas, peo hoy ni ellos practican pues hay que hacer plata y durmiendo no la consiguen.

Entre los pueblerinos, remangarse la camiseta…

Todavía persiste la manía de remangarse la sudada camiseta (con o sin mangas) entre la gente del interior del estado, algo que ya también se acostumbra en Mérida. (Es fácil) distinguir a los carretoneros con las camiseta remangada muy arriba de la barriga con exhibición gratuita del tuch nada agradable para quienes transitan por el que en otro tiempo fue el “Paseo de las bonitas”. ¡Bonito el espectáculo!

Leave a Reply

Back to top button
error: Este contenido está protegido. Gracias.