EntérateMundo

Tiendas de EE.UU. enfrentan ola de robos relámpago

Una ola de robos relámpago está asolando las tiendas de lujo en algunas de las principales ciudades de Estados Unidos, donde turbas de ladrones se llevan artículos caros en asaltos nocturnos descarados.

El lunes por la noche, al menos 18 personas entraron en una tienda Nordstrom de Los Ángeles y robaron miles de dólares en mercancía, según el jefe de la policía de la ciudad.

Los robos se produjeron después de una serie de incidentes similares ocurridos el fin de semana en la zona de la bahía de San Francisco. El domingo por la noche, un grupo de ladrones asaltó el centro comercial Southland Mall de Hayward y, con martillos, rompió las cajas de una joyería antes de coger los artículos y huir.

El sábado por la noche se detuvo a tres sospechosos después de que una banda saquease unos almacenes Nordstrom en Walnut Creek, al este de San Francisco. Participaron unos 80 sospechosos, que huyeron del centro comercial al aire libre en al menos 10 vehículos diferentes, según la policía. Ese robo se produjo después de asaltos similares el viernes por la noche cerca de Union Square, en San Francisco, donde los ladrones atacaron tiendas de Louis Vuitton, Burberry y Bloomingdale’s, un Walgreens y dispensarios de cannibis.

Y California no es el único lugar que se enfrenta a este tipo de delitos. La semana pasada, 14 ladrones irrumpieron en una tienda de Louis Vuitton en los suburbios de Chicago y huyeron con más de US$ 100.000 en bolsos y otros productos.

“Esto no tiene nada que ver con la pandemia”, afirma Pete Eliadis, exfuncionario de las fuerzas del orden y fundador de la empresa de seguridad Intelligence Consulting Partners. “La pandemia está siendo sobreutilizada en este momento”.

Pero los expertos en seguridad citaron una mezcla de varios factores.

Estos casos no siempre son una prioridad para las fuerzas del orden

San Francisco ha experimentado un aumento de la delincuencia desde que se volvieron a abrir los negocis durante la pandemia. En el distrito Central, por ejemplo, los hurtos y robos han aumentado casi un 88% con respecto al año anterior, y la delincuencia en general ha aumentado casi un 52%, según las estadísticas policiales.

Muchos de los ladrones de tiendas llevan máscaras o capuchas, lo que dificulta su identificación incluso cuando son detectados por las cámaras de seguridad.

La policía de Los Ángeles y San Francisco ha efectuado algunas detenciones, pero los ladrones suelen enfrentarse a pocas consecuencias, según Eliadis.

Una de las razones es la falta de recursos de las fuerzas de seguridad, lo que significa que los casos de robo a veces se relegan a un segundo plano, dijo. Y añadió que el movimiento que busca “desfinanciar a la policía” ha minado la moral de algunos agentes.

“No hay voluntad política de acusar a la gente en este clima. ¿Por qué iba a perder el tiempo un agente de policía metido en un altercado cuando la persona no va a ir a la cárcel porque está superpoblada y un fiscal no va a procesar ese caso porque no está en la lista de prioridades?”, dijo Eliadis.

“La conclusión es que necesitamos voluntad política, más acusaciones y respaldo de las fuerzas del orden”.

Es posible que los ladrones enfrenten pocas consecuencias

La despenalización de los delitos de bajo nivel en algunos estados ha creado oportunidades para que los delincuentes manipulen el sistema, dijo Lynda Buel, presidenta de la consultora de seguridad SRMC, con sede en Ohio.

Por ejemplo, la Proposición 47, una iniciativa electoral de California aprobada en 2014, buscaba aliviar el hacinamiento en las cárceles reduciendo las penas para algunos delitos. La medida elevó el umbral del delito de robo de US$ 500 a US$ 950.

“Para el delincuente de bajo nivel, el beneficio supera con creces el riesgo, ya que el umbral para un delito menor es de US$ 950, lo que significa que una persona puede robar hasta esa cantidad y solo ser acusada de un delito menor”, dijo Buel.

Las redes de delincuencia organizada suelen estar detrás de este tipo de operaciones y pagan a delincuentes de bajo nivel para que roben para ellos, dijo.

Los expertos en seguridad afirman que desmantelar estos grupos delictivos sofisticados debe ser una prioridad para las fuerzas del orden.

“La gente ve la posibilidad de cometer estos ‘robos relámpago’ sabiendo que hay pocas consecuencias, especialmente si los robos se mantienen por debajo del umbral de un delito grave”, dijo Buel. “Es fácil, es rápido y la recompensa es buena”.

Las fiestas ofrecen más oportunidades para robar

No es raro que este tipo de robos aumenten en la época navideña, dice Buel.

Las tiendas se abastecen antes de las fiestas, lo que significa que hay una gran cantidad de mercancía para elegir. Eso significa más oportunidades y más comodidad para los ladrones, dijo.

Pero los robos en comercios por parte de bandas organizadas no se limitan a la temporada navideña. En julio, el gobernador de California, Gavin Newsom, firmó una ley que restablece un grupo de trabajo para investigar los robos organizados en las tiendas.

“Esto no es nuevo en el estado (…) Llevamos varios años organizados de forma muy deliberada para abordar el problema de la delincuencia organizada en el comercio minorista”, dijo Newsom. “Hoy estamos redoblando esos esfuerzos”.

En Illinois, el fiscal general Kwame Raoul declaró en septiembre que las redes de delincuencia están costando a los minoristas de todo el país unos US$ 45.000 millones en pérdidas anuales y creó un grupo de trabajo para acabar con las redes de delincuencia organizada que atacan a las tiendas.

“Estos delitos descarados y violentos son cometidos por sofisticadas organizaciones criminales que están involucradas en el tráfico de drogas, la trata de personas y otros delitos graves”, dijo Raoul.

Hay muchos lugares donde vender artículos robados

Luego de robados, hay varias formas de venderlos, todas ellas extremadamente fáciles y con poca regulación y control por parte de las fuerzas del orden, según los expertos. La mayoría de los artículos en estos casos carecen de número de serie, lo que hace casi imposible su rastreo, dijo Eliadis.

“Es increíblemente fácil vender mercancía robada en línea a través de plataformas de comercio electrónico”, dijo Buel. “El comercio electrónico ha despegado realmente como lugar para vender bienes robados”.

Otros ladrones no necesitan vender sus bienes robados en Craigslist o eBay. También pueden recurrir a mercadillos, casas de empeño y vendedores ambulantes. Los ladrones pueden vender artículos caros a precios reducidos, lo que significa que no hay escasez de compradores, añadió Eliadis.

El resultado es un ciclo despiadado que afecta a todos, dijo Eliadis. Algunas tiendas afectadas cerrarán o se trasladarán. Y los comercios afectados por los robos ven aumentar las tarifas de los seguros y los costes de la seguridad privada, costes que acaban repercutiendo en el cliente.

Por CNN

Leave a Reply

Back to top button
error: Este contenido está protegido. Gracias.