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Gestación y nacimiento de la Revista Musical Mexicana. (6)

  El éxito de la zarzuela se debió a que el español vio escenificadas sus costumbres y a los personajes más representativos de la sociedad de la época, aderezados de música con fuertes raigambres populares. Los mismos elementos de la Revista Musical Mexicana y del Teatro  Bufo Cubano son los de la Revista Musical Regional Yucateca, que todavía a pesar de tantos huracanes y ciclones, sigue siendo una realidad en la península de Yucatán.

NOTICIAS DE LOS JACALONES

  Indudablemente que los jacalones son los precursores de lo que ahora conocemos como carpas, resulta increíble saber que : “En 1874 “no menos de ocho “jacalones” se instalaron en el Zócalo y sus inmediaciones, algunos de ellos lujosamente construidos simulando pagodas chinas y todos dedicados a las tandas de a medio real por cabeza y al cancán más desenfrenado, sobre todo en el llamado Teatro de la Exposición, situado en el centro mismo del Zócalo, que desde las 4 de la tarde ofrecía sus tandas sin interrupción hasta llegar a la “tanda de confianza”, la que se ofrecía a las 11 de la noche y que era el delirio de los estudiantes y viejos verdes. Era tal el escándalo armado allí dentro por las bailarinas y por el público, que cuando el empresario juzgaba, que aquello no podría terminar bien si continuaba, él mismo tomaba la llave del gas y la cerraba, sin previo aviso, dejando a la concurrencia, a la orquesta y a los bailarines en la más profunda oscuridad. El escándalo arreciaba por un momento, pero luego los concurrentes abandonaban el jacalón entre silbidos y gritos. Esto sucedía precisamente frente a Palacio Nacional, donde el presidente Lerdo de Tejada sonreía pensando que más  valían esos escándalos inofensivos como desahogos, que no otros que pudieran suscitarse más cerca de Palacio y por motivos bien distintos.” 16

Esta modalidad, la de las tandas, fue un  sistema instaurado en los teatros ibéricos y que los jacalones mexicanos a través de José Soledad Aycardo hicieron suyos, por el simple hecho de que este “sistema” funcionaba mejor para las clases populares que no tenían para pagar dos horas de función normal de un teatro, siendo que en los jacalones pagaban menos y claro, también, gozaban menos tiempo de un espectáculo. Pero se daban el lujo de “la recreación y el esparcimiento”…

 Elvira Aparicio nos informa que: ”Las “funciones por horas”, “por secciones” o “por tandas” se iniciaron en España en 1868 en el Teatro del Recreo y dieron lugar al llamado “género chico”, que llegó a ser muy popular en la Península y en Hispanoamérica…” 17

 EL REY DE LOS JACALONES

  José Soledad Aycardo (+ 1887), autor, actor titiritero y empresario; fue el creador de los personajes (títeres) Juan Panadero, El Negrito, El Payaso, y otros muchos tipos populares, y el iniciador en México de las tandas, que luego imitaron jacalones y teatros como el Principal quien con el tiempo se convertiría en el Palacio de la tanda. Sin embargo Luis Reyes de la Maza en Circo, Maroma y Teatro (1810-1910),  escribe que fue don José Joaquín Cleofas Moreno, “ “el zar de la zarzuela”, el intrépido hombrecillo que inició prácticamente en México la costumbre de las tandas que por tantos años habían de perduran en los teatros (…)”, pero lejos de crear una polémica que no llevaría a ningún lado, demos pues, a ambos personajes de la escena mexicana compartir el ser los iniciadores de “las tandas” tan famosas y nombradas en nuestra historia teatral.

    Don Chole Aycardo en 1860 pidió permiso al  ayuntamiento para instalar un teatrito junto a la tienda de manta que años atrás se construyera en el Zócalo para exposición de objetos naturales e industriales. Narra don Manuel Altamirano que a la tienda de manta se le puso faroles, sillas, música y se convocó a la gente para visitarla de noche.

“ Fue entonces el célebre don Chole Aycardo uno de los conservadores y perfeccionadores del arte, titeresco, chistoso payaso, al par que gran confeccionador de pequeños dramas para los muñecos, y de canciones populares para entretener a la concurrencia, pidió al ayuntamiento y obtuvo la gracia de levantar junto a la tienda de manta un teatrillo de madera para representar en escena sus machinae gesticulantes como llamaba Addison a los títeres y para poner en voga, este género de espectáculos, tan antiguo como la tragedia griega y que ha sido honrado con el patrocinio de los más grandes poetas y escritores del mundo.

 Don Chole tuvo un éxito loco. Su teatro se llenaba todas las noches, y las bribonadas de su negrito, de sus catrinas y de sus leperillos eran aplaudidas por manos cubiertas con guantes blancos, y reídas por bocas embadurnadas con el carmín que usa la aristocracia de aquí.

 Y como para que una costumbre se arraigue en México, basta que dos o tres muchachas elegantes y atrevidas la acepten y la sancionen, la de asistir a los títeres todas las noches, se hizo general y se siguió con furor. (Continuará)

Notas

16.- Luis Reyes de la Maza. Cien años de teatro en México (1810-1910), SEPSETEN –

       TAS  Nº 61, México, 1972, p. 8

 17.-Elvira Aparicio. Tomo VII de Manuel Gutiérrez Nájera. Crónica y Artículos sobre

        teatro, V 1890-1892, UNAM

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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