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Cartelera del Circo Teatro Yucateco en 1906 (II)

Marina

Como segunda función de abono, el jueves 20 de septiembre se repitió La Tempestad; se advirtió al público que las funciones ya no se suspenderían por mal tiempo. En la interpretación, Casañas, Tamayo y el Sr. Casas estuvieron muy bien; la Srita. Caubin y la orquesta, bien; la señora Caubin de Perdomo, regular; los coros, perfectamente mal. (1)

            En función extraordinaria, el viernes 21 se puso El Rey que rabió, aunque en realidad se trató de un ensayo con trajes “más o menos de la época”. (2) El sábado 22, como tercera función de abono y ante regular asistencia, se ofrecieron tres zarzuelitas: El dúo de la Africana, Las Mujeres y Gigantes y Cabezudos, en las que se distinguieron las señoritas Rojas y Caubin y los señores Tamayo, Soto, Casas y Sangenis.

            […] Se estrenó la zarzuelita en un acto “Las Mujeres”, de escasa pero bonita música y salpicada de chistes de buena ley. El público vio con desagrado, casi en los momentos de empezar la función, una nota en la que se le avisaba que por enfermedad de “una artista”, se pondría en escena el viejo y trillado sainete “Los demonios en el cuerpo”, en vez de “El dúo de la Africana”. Y el disgusto subió de punto cuando se vio que todo no era más que una “tomada de pelo”, pues los artistas a cuyo cargo estaba el reparto de la zarzuela suprimida, eran los mismos que trabajaron en “Las Mujeres”. ¿Quién fue, pues, la artista enferma? ¿Alguna corista?

            Llama la atención la crédula candidez del señor regidor de teatro, quien debió averiguar de qué artista se trataba, y resolver si había mérito (que no lo había) para suspender la pieza anunciada. A la empresa recordamos la conocida fábula de “La gallina de los huevos de oro”… y que aplique el cuento […] (3)

            El domingo 23 de septiembre se montó la opereta Marina, que resultó agradable. El crítico manifestó que si todas las funciones fueran como esta, de seguro acudiría más público al espectáculo.

            […] Anoche en “Marina”, el triunfo fue para Casañas, quien nos hizo un Jorge como el arte manda. Fue muy aplaudido, con razón sobrada. Eso no es decir que los demás artistas hubiesen quedado mal. El conjunto resultó bueno, salvo alguno que otro lunarcillo. La señora Caubin de Perdomo, hubiera podido hacer una Marina con más alma. En los recitados, apenas se le oía desde las primeras lunetas. Tamayo cantó con “amore” y las intencionadas coplas del segundo acto, el público se las hizo repetir varias veces, a lo que él accedió galantemente. La orquesta bien, y los coros regulares, lo cual celebramos […] (4)

            El lunes 24 de septiembre, en la cuarta función de abono y ante regular asistencia, subieron a escena el juguete lírico en dos actos La tela de araña y la zarzuela Los Bohemios.

            […] Para ser justos debemos decir que en la primera de las citadas obras, la señora Caubin de Perdomo hizo una Lola deliciosa, cantando y recitando con pasión. En varios pasajes fue merecidamente aplaudida. Tamayo estuvo perfectamente en Enrique; bien el tenor Casas y muy bien el negro Pancho, caracterizado por el señor Conde. El público pasó un buen rato con “La tela de araña” y significó su agrado batiendo palmas.

            “Bohemios”, bien, como en la primera representación.

            De una cosa sí se queja el público, y con razón sobrada: de los entreactos que resultan eternos, sin que para ello haya motivo, como el domingo y anoche, por ejemplo. De allí viene que las funciones terminen a hora avanzadísima, lo que es causa de que muchas personas se abstengan de ir al teatro o de ver íntegra la función.

            La empresa debe tomar en consideración que la mayor parte de los concurrentes al Circo, tienen que levantarse temprano para ir a sus labores y que no es muy agradable acostarse todas las noches después de las once.

            Con un poco de voluntad, las veladas terminarían a las once […] (5)

            Para el martes 25 de septiembre, en función extraordinaria, se anunciaron la comedia en un acto y en prosa Arte y Corazón, la zarzuela en un acto La Alegría de la Huerta y, por último, Gigantes y Cabezudos. (6) Aunque los entreactos se acortaron y los artistas se esmeraron en sus actuaciones, el público fue escaso. En la quinta función de abono, el miércoles 26 de septiembre, se interpretaron El Chiquillo, Las Mujeres, El Barquillero y El dúo de la Africana. (7)

            […] En el “Dúo de la Africana” hubo deficiencias notabilísimas. El tenor cómico hizo lo que pudo y no pudo nada, y en cuanto a la tiple, a la altura de las circunstancias. El señor Tamayo, en su papel de Empresario, medianamente, falto más que nada de vivacidad. Y en cuando a los “demás” está “demás” ocuparse.

            “El Barquillero logró mejor suerte. Debutó en el principal papel, Conchita Perdomo, una principiante muy graciosa, muy simpática, que fue muy aplaudida, pues hizo un barquillero bastante bueno. Aún es muy joven y su voz corresponde naturalmente a esa juventud, pero así y todo, es bastante agradable, y hace esperar días de más florecimiento.

            La empresa tiene el propósito de inaugurar una serie de funciones dramáticas, los lunes y viernes, a precios populares […] (8)

            El jueves 27 de septiembre se repitió El anillo de hierro, lo cual al cronista no le pareció porque hacía poco que se había representado y, si de repeticiones se trataba, entonces lo mejor era hacerlo con Marina. (9) Como ya se había advertido en ese mismo periódico, en Mérida no había suficiente público como para mantener varios días la misma cartelera. En efecto, a la función del jueves acudieron pocas personas. El viernes 28 de septiembre se anunciaron Doña Inés del alma mía, Doloretes y Marcha de Cádiz. Se adelantó que después de las fiestas en honor del Señor de las Ampollas la compañía presentaría algunas obras de autores yucatecos, que no se especificaron. (10)

Aunque en principio se dijo que la empresa abriría un abono de 12 funciones, que era el parámetro regular para una temporada en aquellos años, resultaba claro que a duras penas cumpliría esa meta. (Continuará)

Referencias

1.- La función de anoche. (20 de septiembre de 1906). La Revista de Mérida, p. 2; Por el teatro. (21 de septiembre de 1906). La Revista de Mérida, p. 2.

2.- Por el teatro. (22 de septiembre de 1906). La Revista de Mérida, p. 2.

3.- Por el teatro. (24 de septiembre de 1906). La Revista de Mérida, p. 2.

4.- Íbid. Véase también: Por el teatro. (22 de septiembre de 1906). La Revista de Mérida, p. 2.

5.- Por el teatro. (25 de septiembre de 1906). La Revista de Mérida, p. 2.

6.- Íbid.

7.- Por el teatro. (26 de septiembre de 1906). La Revista de Mérida, p. 2.

8.- Por el teatro. (27 de septiembre de 1906). La Revista de Mérida, p. 2.

9.- Íbid.

10.- Notas teatrales. (28 de septiembre de 1906). La Revista de Mérida, p. 2.

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