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Gloria Marín y la belleza (2)

  En 1945, el reportero de la revista México Cinema escribió:

 “Gloria Marín, altivez en contraste con femenina gracia. Artista que sabe ser delicadamente ingenua –Historia de un gran amor- o irresistible sensual –Crepúsculo—Estrella de primera magnitud en el firmamento fílmico de México.” (2)

CREPUSCULO

 Fue tal vez con María Félix, la otra actriz a quien el público siguió a pie juntillas todos sus romances, tomando a veces partido a favor o en contra. La pareja que formó con Jorge Negrete es de las más recordadas, así como sus descalabros, separaciones, infidelidades (de ambos), reconciliaciones…

 Gloria vivió libremente sus amores y su affairs, los acató, nunca los escondió, pero tampoco los cacareó…simplemente eso: los vivió y gozó.

 “Estoy contenta y conforme con lo que he hecho, con el rumbo que marqué en mi vida. Soy humana y por lo tanto cometo faltas y errores, porque ´es de humanos errar’. Sin embargo, si volviera al punto en que tuviera que decidir lo que habría de ser mi vida, tomaría el mismo camino que hasta ahora ha seguido, pero siempre con la valentía de que fuera capaz mi espíritu.”

 En una de sus últimas entrevistas, la concedida a Cuadernos de la Cineteca Nacional No 5, declaró:

 “(…) siempre he creído que la belleza física que lucía en la pantalla no era mía en gran parte.”

 A pesar de los reparos en su propia belleza, es un pacer que deleita al espectador, así lo atestiguan: La gallina clueca (1944), Crepúsculo (1944), Bel ami (1946), Rincón Brujo (1949), Un gallo en corral ajeno (1950).

 Y su belleza perdura y asombra en sus últimas películas: Las visitaciones del diablo (1967), Mecánica Nacional (1971), En la trampa (1978).

 Gloria es uno de los ejemplos de la maravilla del cine, porque como escribe Juan Manuel Torres:

 “Toda imagen encuentra en el cine su repetición, porque si éste es algo más que el simple lenguaje de las imágenes es, prodigiosamente, el terreno inviolable donde cobran sustancia.

 No hay mejor forma para plasmar los sueños. Mucho menos cuando el ser soñado es una mujer. Una mujer en todas las actitudes con todos los sentimientos posible, tanto de amor como de destrucción.” (3)

 Gloria Marín, aprendió a ser actriz de cine a pesar de su belleza, la gran lección fue Historia de un gran amor, donde ella misma aceptó que había perdido la gran oportunidad que soñaba cualquier actriz.

 Aunque, al ver la cinta nos enamoremos de ella. No importa si actúa. Ese es el gran hechizo de las estrellas. Y Gloria Marín es una de ellas.

                                                                   Fernando Muñoz Castillo

 Notas.

2.-Cálida belleza de Gloria Marín. México Cinema No 37, México, 1945.

3.- Juan Manuel Torres. Las divas. Dirección General de difusión Cultural UNAM, México 1962, p. 8

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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