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UNEME EC, un servicio de salud de primera necesidad

UNEME. Foto de Salvador Peña L

En nuestro país, las dos primeras causas de muerte son los males cardíacos y la diabetes melitus. La gran mayoría de los padecimientos del corazón tienen su origen en un enemigo silencioso que va minando la salud poco a poco, sin que el enfermo se percate de ello, la hipertensión arterial, y por eso, esta enfermedad es sumamente peligrosa. Otro tanto sucede con la diabetes, una enorme cantidad de gente, mucha más de la que creemos, vive con diabetes sin percatarse de ello y, cuando es diagnosticado, la enfermedad ya ha causado profundos daños irreversibles que le hacen perder su calidad de vida, y acorta esta notablemente. La atención de ambas enfermedades, dadas estas circunstancias totalmente comprobables, resulta esencial en toda la sociedad. Muy pocas personas saben que, en nuestro estado, en la ciudad capital, existe una clínica especializada en la atención de estos dos flagelos sociales de primer orden, y cuya atención es de primera calidad, acompañada de un gran sentido humano, esta clínica es la Unidad Médica de Enfermedades Crónicas, UNEME EC por sus siglas, y que esta toral unidad de servicios de salud es una dependencia de la Secretaria de Salud del Estado de Yucatán.

La UNEME EC, tiene una amplia gama de servicios especializados, de manera que, en una sola visita, el paciente recibe atención en todos los aspectos que son necesarios para llevar un control completo de su enfermedad, y con ello lograr un seguimiento efectivo, ya sea de hipertensión o diabetes. La visita de control puede ser bimestral o trimestral, según la necesidad de cada caso en particular, pues la atención es muy personalizada, y cada paciente es atendido según sus requerimientos individuales. Las visitas a la UNEME EC, requieren de la permanencia del paciente por varias horas en la clínica, pues ha de pasar por cada uno de los gabinetes de servicios. Prácticamente es un verdadero pasadía. El servicio de esta importante unidad, comprende, en primer lugar la visita al laboratorio, lo cual no es una simple toma de muestras, no. El laboratorio, además de tomar y recibir muestras, practica al paciente un reconocimiento muy amplio, que incluye peso y medida, chequeo de masa muscular, sensibilidad de los pies, presión arterial y algunos otros controles, según los requerimientos de cada paciente. Al terminar la sesión en el laboratorio, pasan a la sala de espera, dónde pueden tomar su desayuno, pues la cita anterior es en ayunas lógicamente.

A continuación, los pacientes pasan al gabinete de psicología, donde un profesional en la materia trabaja con ellos, en enseñarles a llevar un buen control de algo que es de gran importancia en ambos padecimientos, el manejo del estrés. El psicólogo también atiende las preguntas y dudas que cada paciente puede plantear, y por supuesto le indica las maneras de combatir y controlar estas condiciones. En seguida, los pacientes pasan a un gabinete de la mayor importancia, el de nutrición; ahí una nutrióloga les lleva un control correcto de sus hábitos alimenticios, les sugiere maneras de elaborar menús diarios de alimentos, les proporciona tablas de equivalencias de alimentos y las posibilidades de sustitución de unos alimentos por otros, siempre con el objeto de tener una nutrición correcta que ayude en el control de ambas enfermedades. Al terminar ahí, se pasa al departamento de activación física, donde otro profesional les sugiere a los pacientes ejercicios accesibles para cada caso, edad y condición, e incluso que se pueden hacer sin salir de casa, dada la actual contingencia sanitaria. A estas alturas, los resultados del laboratorio ya han salido y entonces el paciente pasa con el médico endocrinólogo, quien atiende a todos los tópicos relativos al control de las enfermedades respectivas, les da indicaciones a los pacientes para mejorar sus condiciones de salud y les emite las recetas de todos los medicamentos que requiere su estado de salud.

Después de todas estas consultas, todos los pacientes del día tienen que tomar un taller de control de la enfermedad, que es el remate total de la jornada de consultas. Y ya para irse a su casa, el paciente pasa a la farmacia de la misma unidad, dónde le proporcionan todos los medicamentos prescritos. Este servicio de asistencia para el control de las enfermedades crónicas, como la hipertensión y la diabetes tiene una calificación de excelencia entre todos los servicios de salud que brinda el gobierno del estado a sus ciudadanos. Y es un servicio que llega a todos los niveles de la sociedad yucateca, pues tanto llegan ahí pacientes remitidos por el Centro de Salud de Mérida, como de los más lejanos municipios. Su población de consulta está ubicada desde la clase media baja, hasta los estratos de los más necesitados, así que, la importancia de su labor es de una grandísima trascendencia en nuestra sociedad.

Pues esta joya de la corona de la Secretaría de Salud del Estado de Yucatán, está pasando en estos momentos por un período crítico en su existencia, pues con la muy repetida cantaleta del ejecutivo del estado de: ¡No hay dinero! Sus servicios tan beneficios a la sociedad yucateca se han visto mermados, y en algunos aspectos son nulos en estos momentos. El más afectado es el laboratorio que, teniendo todos los aparatos y máquinas necesarias para sus pruebas, no puede practicarlas por no contar con los reactivos correspondientes, y sin esperanzas de solución del problema, pues no hay para cuando estos necesarios elementos serán resurtidos a esta unidad, pues, ¡No hay dinero!

Y uno se pregunta ¿Para qué si habrá dinero en Yucatán? Pues, no hay dinero para la cultura, no hay dinero para el campo, pero hay un presupuesto de egresos aprobados para este año para el Estado de Yucatán, y éste se está ejerciendo cada día. Y ahora resulta que, tampoco hay presupuesto para la salud, en especial para las dos enfermedades que son las dos primeras causas de muerte en este país. Pero a contra parte, se han gastado cantidades muy cuantiosas en maceteros, ciclovías mal hechas, y en medios de comunicación, el ejecutivo del estado, ha erogado muchísimos millones. Esta situación de la UNEME EC, debe ser atendida y solucionada de manera inmediata, sin dilación alguna, pues se está poniendo en riesgo vidas humanas, y eso no es motivo de juego ni de política, sino de la más elemental humanidad. La UNEME EC, es un servicio de salud de la mayor importancia en el estado, y el restablecimiento total de sus servicios es una materia que debe ser atendida sin dilación alguna por la Secretaría de Salud del Estado de Yucatán, y por el Ejecutivo del Estado.

¡Nuestras autoridades tienen la palabra!

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