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Los entresijos de la coronación de Maricruz Olivier (1935-1984) como reina del cine nacional. (I)

  Hace unos días, Daphne Berau, lamhija de Amalia Aguilar me dio las condolencias por la muerte de Enrique Vidal.

 No escribí nada en su momento, pero el mensaje de Daphne, me hizo pensar que tenía que escribir algo sobre él.

Entre 2015 y 2018, le realicé al recién fallecido periodista, productor y empresario yucateco Enrkique Vidal Herrera, una serie de grabaciones para un libro que nunca se realizó, en el cual me contaba de su vida y aventuras sin censura alguna diciendo nombre y apellidos.

 Como un homenaje a su memoria, publico un fragmento del concurso de la Reina del Cine Nacional, donde resultó triunfadora Marcicruz Olivier (+).

-Mira Fernando, yo me doy cuenta de que en ese club la que trabajaba era la gorda Chucha Preciat, la Palomino era a la que le gustaba figurar, la maquiavélica, la directora de todo, pero no trabajaba. Así que sucedió, lo que tenía que suceder: se pelean a muerte las dos. Aquí tengo que hacer una confesión, jugué con el público si tú quieres, pero no lo engañé. Yo vi que la gorda trabajaba y la flaca no. Al pelearse ellas cada una viene a verme por separado para medir fuerzas. Lolita Palomino me propone que lancemos a María Duval. A quien habían conocido cuando vino a una presentación aquí a Mérida. Porque María Duval quería ser reina a como diera lugar y vino a hacer promoción. Así fue como Lolita Palomino la localizó y por eso vino a verme para que apoyara yo para que María Duval fuera la reina. María era mi amiga, así que le respondí: ¡perfecto cuentas conmigo! Pero yo me di cuenta desde un principio que la gente estaba enloquecida por Maricruz Olivier y quería que a como diera lugar fuera ella la Reina del Cine Nacional.

Aquí viene la confesión, yo, astutamente, para vender más revistas, pensando en la mercadotecnia como dicen vulgarmente, azucé a la otra, a Chucha Preciat para que lanzara a Maricruz Olivier. Le avisaba a Chucha, cuando salía la revista, le prestaba el dinero para que corriera a comprarlas. Cortaban el cupón y salían a venderlas, para comprar más revistas. Cuando vendían todo, me devolvían mi dinero. Y la otra obviamente se ponía a vender lo que humanamente podía, no tenía quien la apoya como yo apoyaba a la Preciat. Además que la Palomina no era tan trabajadora, en cambio Chucha no sólo ella vendía, sino ponía a sus hijas a vender revistas. Además de que cuando salían a vender sucedía lo siguiente.

-¡Pero esta revista no tiene cupón!

-No, es que es para apoyar a Maricruz Olivier, porque Enrique Vidal quiere apoyar a María Duval, y no podemos permitirlo porque el público queremos a Maricruz como Reina del Cine Nacional.

-Y como la gente quería a Maricruz Olivier, les compraban la revista con tal de que ganara.

Yo les decía, María Duval tiene tantos votos, depositen nada más tantos, y los demás guárdenlos hasta que yo les diga.

 Siempre María Duval llevó la cabecera. Pero yo sabía cuántas Guías salían, así que sabía cuántos votos tenía una cuántos la otra. El público creyó en serio, que yo estaba apoyando a María Duval. La gente se volcó sobre Maricruz para que ganara, Chucha me veía en la calle y me gritaba:

-Enrique Vidal, eres un vendido, pero no vas a poder con nosotros, va a ganar Maricruz aunque tú no quieras. Y la gente lo creía, Fernando. Mi propia familia me dejó de hablar, me daban mi cena pero hablaban conmigo. Recuerdo que en alguna ocasión me dijeron:

-Enrique, la gente quiere a Maricruz Olivier.

-No, no es cierto, quiere a María Duval. No se dejen engañar.

 Hablaban a mi mamá para pedirle que no permitiera que yo cometiera esa estafa al público. Bueno, cuando llegó la compañía de Rafael Banquells y Ariadna Welter con Una viuda sin sostén, Los derechos de la mujer, que era un cheque al portador, Desnúdese señora y Esta noche no. El resto del elenco eran Oscar Pulido, Varelita, Dina de Marco, Yuyú y Rogelio Guerra que venía de galán. A Rafael siendo socio mío,  le valió madres y en pleno escenario del cine Encanto, hacía mitin al final de las funciones:

-No permitan que Enrique Vidal les imponga a María Duval, voten por Maricruz Olivier, yo la conozco y por eso me consta que lo merece.

-Y la gente lo aplaudía y todo…Ariadna Welter nunca habló en público. Pero aquí en este hotel me dijo un día:

-Enrique, yo ni conozco a Maricruz Olivier, soy amiga de María Duval, pero no puedes imponerla. El público quiere a Maricruz. Enrique, no arriesgues tu prestigio de tantos años, nosotros lo vemos, tú mismo estás viendo la preferencia del público.

-Ariadna, no te dejes engañar. La mayoría de los votos son para María Duval.

 Es que el público de Maricruz iba a llora con ella y con Banquells. Ariadna, como te dije, jamás habló en el escenario ni a favor ni en contra. Yo no engañé a la gente, al contrario quedé como un caballero, no impuse a María Duval. Fue tal el escándalo que se hizo en Mérida que Sistema Radio Yucatán, encadenó a la  MH, MQ, QM y a la PY, para el cómputo final donde hubo un jurado formado por el profesor Valdés que era una autoridad muy respeta en Mérida, la periodista Maricarmen Rodríguez y Enrique Gómez Vadillo que era el presidente del jurado, que además, era el único que sabía la verdad. Porque él había ido a hablar con Maricruz para preguntarle si aceptaba ser reina. El maestro de ceremonias era el Gallego Gutiérrez. Y estaba parado junto a mí Mario González, el tercero a bordo de Sistema Radio Yucatán y me decía:

-Enrique Vidal, date cuenta, no cometas un error, vas a acabar con tu carrera, todo tu prestigio está en juego. Nadie va a volver a creer en ti.

-Mario no hagas caso. Porque las porras eran incontenibles y el club de Maricruz gritando:

-Cero, cero, la Duval al basurero.

 Oro, oro Maricruz es un tesoro.

      (CONTINUARÁ)

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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