EntérateQuintana Roo

“Ausencia voluntaria” de tres adolescentes en Cancún podría ser un caso de Trata de personas

08 de septiembre/ Cancún, Q. Roo.- El aparente desenlace del caso de tres menores de edad, reportadas como desaparecidas el tres de septiembre pasado en Cancún, ha suscitado mayores inquietudes entre la comunidad y abrió más dudas ante el manejo de las autoridades sobre la localización de las adolescentes, el origen y finalidad de su pretendida “ausencia voluntaria”.

Para la investigadora y especialista en Derecho Penal Acusatorio, Teresa Paredes, existen diversos indicios que permiten pensar que el caso encuadra en el delito de Trata de personas, cometido por quien “capta” o “caza” a un ser humano para explotarle posteriormente con determinada finalidad.

Conforme al artículo 10 de la Ley General sobre Trata de Personas, este delito es toda acción u omisión dolosa de una o varias personas para “captar, enganchar, transportar, transferir, retener, entregar, recibir o cobijar a una o varias personas con fines de explotación”.

Sus modalidades pueden ser la explotación sexual, la pornografía infantil o el turismo sexual; el tráfico de órganos, la mendicidad forzada, los trabajos forzados, el matrimonio obligado o servil, la sustracción y tráfico de personas, la experimentación biomédica e ilícita en seres humanos y el reclutamiento forzoso para el sicariato.

“No conozco el expediente, pero de acuerdo con la información que se ha dado a conocer desde la Fiscalía y la que obra en medios de comunicación, hay varios indicios que nos hacen pensar que puede ser un caso de Trata de personas.

“Aquí nos dicen que primero captaron a una y ella a dos. Que hay dos adultos involucrados, uno para captarla y otro para llevarse a dos de ellas. ¿Para qué las captaron?, ¿para qué se las llevaban a otro lado y a dónde?, ¿con qué finalidad? Si una de ellas decide irse voluntariamente, ¿por qué tuvo que pedir ayuda?, ¿por qué si todo fue voluntario le quitaron el celular a una y la incomunicaron?”, cuestionó.

Paredes, asesora jurídica de víctimas de Trata coincide que las redes de tratantes han evolucionado hasta ganarse la confianza de sus víctimas, para lograr que todo sea, inicialmente “voluntario”, hasta que deja de serlo.

En este asunto, resalta que, aunque no se haya consumado la finalidad de la captación, el hecho de que se hable de la existencia de contenido erótico compartido a través de las redes sociales de alguna de las menores de edad, con el antecedente de que fue contactada por un adulto a través de medios digitales, es un hecho que no se puede soslayar.

También aclaró que no debe criminalizarse ni responsabilizarse a ninguna de las menores, pues recordó que se han dado casos en la entidad, de adolescentes o jóvenes amenazadas para “captar” a otras chicas, por parte de adultos dedicados a la Trata.

Y respaldó la lectura que se le planteó, de no permitir que se quede en la opinión pública la sensación de que este caso se resume en el de unas jovencitas irresponsables que se fueron de casa sin medir consecuencias, pues detrás de ello, aún de forma “voluntaria”, podría esconderse todo un esquema de coacción o “captación”, usado por redes de Trata.

“Sería bueno que esto no se descarte y se lleve como una línea de investigación, porque se vislumbra en los indicios que podría ser un caso de Trata”, sostuvo.

Los hechos

El dos de septiembre Vanessa Cal Ardón, de 15 años; Chelsea y Britany Schiavón Cardoso, de 13 y 15 años, fueron llevadas por sus familiares a una plaza comercial para convivir y comer durante dos horas, pero pasado ese tiempo no volvieron a casa, por lo cual al día siguiente fueron reportadas como desaparecidas.

La Fiscalía General de Quintana Roo (FGE) activó sus protocolos de búsqueda y emitió las Alertas Amber, correspondientes, además de iniciar diversos actos de investigación, con el apoyo del Centro de Coordinación, Control, Comando, Cómputo y Comunicación C-5.

Con el respaldo del colectivo “Verdad, Memoria y Justicia”, conformado por familiares de víctimas de desaparición, sus madres y padres se manifestaron en calles de la ciudad y frente a la Fiscalía, el cuatro y seis de septiembre, para demandar su pronta localización.

La tarde del lunes pasado, los padres de las hermanas Schiavon sostuvieron una reunión dentro de la Fiscalía y al salir, conversaron con Cinthia Ardón Torres, quien minutos después notificó a la prensa que la protesta se suspendía para no entorpecer las investigaciones y que las autoridades reportaban avances, sobre los cuales no abundó.

Frente a las instalaciones de la institución, la madre de Vanessa Cal, fue cuestionada sobre datos filtrados que versaban sobre la desaparición de su hija y de las dos hermanas, la probable existencia de un adulto con quien se fueron y las redes sociales activas de las menores de edad, durante su ausencia.

Hasta ese momento, Cinthia no tenía mayor información y respondió que desconocía la veracidad de esos datos.

Lo que informó la Fiscalía

Hoy, el fiscal general, Óscar Montes de Oca, informó que las adolescentes fueron localizadas ayer y, al explicar ambiguamente lo sucedido, indicó que “la ausencia” del trío de menores de edad fue “voluntaria” y que no hubo violencia que mediara en la pretendida desaparición.

Detalló que en esa “ausencia” están involucrados dos jóvenes de 19 y 20 años. Uno de ellos, con el cual una de las adolescentes se citó en la plaza comercial, a donde llegó acompañada por su hermana y una vecina. Ese joven, a quien conoció a través de las redes sociales, las llevó a otro lugar sin que avisaran a sus familiares.

El funcionario relató que una de las adolescentes -vecina de las otras dos- decidió regresar “voluntariamente” a su casa, mientras que las otras dos fueron trasladadas por el otro joven de 19 años a un sitio desconocido, en un taxi, que fue ubicado anoche por la autoridad.

Ambos adultos son investigados por el delito de corrupción de menores y lo que se derive de la investigación.

Las hermanas quedaron a cargo del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF)

La versión adicional sobre el caso

Luego del informe del caso, surgieron mayores datos sobre lo ocurrido, como el que la adolescente contactada por el joven de 20 años, citada en la plaza comercial, fue Britany Schiavon, vecina de Vanessa Cal, quien no conocía al muchacho con quien aceptaron salir de la plaza hacia otro sitio, aquel dos de septiembre.

“En un principio mi hija sí se fue con ellos, porque era solo un rato”, relató Cinthia, madre de Vanessa, quien señala que al caer la noche y ver que no había intención de regresar a casa, la adolescente se intranquilizó.

En entrevista con EstamosAquí.mx, Cinthia señala que luego de regresar a su domicilio, su hija le contó que Britany le quitó el celular y comenzó a utilizarlo para subir imágenes y contactar a otras adolescentes a traves de sus redes sociales.

Cinthia manifestó que hasta ahora, su hija y ella desconocían que la otra adolescente poseía distintos perfiles en plataformas de redes sociales y una página de contenido erótico.

“Si digo todo esto, no es para culpar a nadie, ni para hablar mal de nadie, pero sí para aclarar que aunque las redes sociales de mi hija estuvieran activas todo este tiempo y desde ahí se estuvo subiendo material y fotos, no fue mi hija la responsable. A ella le quitaron su celular y estaba incomunicada”, expresó.

Conforme a esa versión, el martes pasado, cuando “las iban a cambiar de casa”, Vanessa se negó, se armó de valor, recuperó su celular luego de forcejear con la otra adolescente y anunció que se marchaba.

“Al salir de ahí mi hija pidió ayuda y la alcanzamos en un punto de la ciudad. La encontramos en condiciones bastante malas, sucia, no traía su ropa, porque se la quitaron ahí; traía ropa de la otra niña y bueno, la llevamos a casa”, detalló.

Hoy, Cinthia llevó a su hija a la Fiscalía para que le fueran practicados varios exámenes, dando negativo a la prueba de alcohol y drogas; también se descartó que hubiese sido víctima de algún abuso sexual.

Su mamá solicitó que el asunto de su hija se lleve en una carpeta de investigación separada a la de las hermanas Schiavon, porque los casos se integraron originalmente en un mismo expediente.

La adolescente cerró sus redes sociales porque recibe proposiciones íntimas y otro tipo de mensajes y probablemente tome terapia para gestionar emocionalmente lo sucedido.

La entrevistada respondió que ignora si en realidad los jovenes “engancharon” a las adolescentes, como parte de una red de trata de personas, pero subrayó que esa información, así como otros detalles como la identidad, origen y ocupación de los jóvenes involucrados o la otra casa a donde pensaban llevarse a las menores de edad, tendrá que darlos a conocer la Fiscalía.

Leave a Reply

Back to top button
error: Este contenido está protegido. Gracias.