Bienestar EspiritualEntérate

#Microhomilía Hoy la Palabra nos recuerda que somos en relación. Nuestras relaciones nos construyen, nos destruyen, nos van definiendo; muestran quienes somos y lo que amamos.

Josué en la 1a lectura pide definición ante la relación con Dios: “…a quién quieren servir”. Y el pueblo expresa su memoria y su lealtad a Dios.


San Pablo llama a la relación entre nosotros basada en el respeto y el amor. Hay una expresión en el texto que hoy puede causarnos incomodidad: “sometimiento o docilidad”, hay que entenderla en una cultura que permitía el repudio de la esposa, a esta cultura, Pablo expresa que en las relaciones hay que reconocer complementación, compromiso, responsabilidad y fidelidad; todo fundado en el amor que se expresa como unión.

Finalmente en el Evangelio de Juan, Jesús mismo, ante la experiencia de ruptura, también pregunta por la calidad y la lealtad de la relación: “¿También ustedes quieren dejarme?”

-“Señor, ¿a quién iremos?-, responde Pedro. Ya no se trata de voluntad, sino necesidad de Cristo. Ya no es opción, es relación sin la que no es posible la plenitud.

Vamos a preguntarnos sobre nuestras relaciones, con Dios, con los demás y con Jesús. ¿En qué condición están? ¿En qué están sostenidas? ¿En el amor, el respeto, el reconocimiento de complementariedad (necesidad)? ¿A qué nos invita el Señor?

Rv. P. Hernán Quezada sJ

Leave a Reply

Back to top button
error: Este contenido está protegido. Gracias.