Bienestar Espiritual

microhomilía

Hoy la Palabra nos anuncia y recuerda cómo es Dios. Dios no expulsa ni abandona, sino reúne y cuida. Dios destruye la barrera del odio. No es el dios de la ley basada en mandatos y reglamentos, sino el Dios de la compasión y la misericordia. Cuando nos dispersamos, Dios nos busca para darnos su paz y reconciliarnos, nos trae de nuevo con él y nos repara. Por ello podemos exclamar con el salmista: “El Señor es mi pastor, nada me faltará”.

Si andamos perdidos y dispersos, basta detenernos y Él llegará, pues es siempre fiel a sus promesas.
Pero también Dios nos llama a ser como él, es decir, nos llama a erradicar el odio, a ser cada una y cada uno de nosotros compasión y misericordia para los demás, nos llama a buscar y rescatar.
Rv. P. Hernán Quezada sJ

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