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Cachón, ¿porqué escribes?

Desde hace algún corto tiempo, los compañeros del trabajo me preguntan, por qué escribo y no dicen Roger o Aguilar, sino que anteponen el apellido materno, Cachón, como el de la letra es conocido desde hace ya casi 9 años en su lugar de trabajo, es decir su escuela. Cada vez que hacen esta pregunta surgen varias respuestas inmediatas y otras mediatas. Pero lo que si se les menciona es por la capacidad o facilidad de utilizar las letras para formar palabras y conformar una historia, anécdota, o algún suceso social, histórico o algo que haya sido vivido de manera particular.

            Sin lugar a dudas, después de mi primera publicación, en el mes de noviembre de 1997, ha sido mucha la tinta que ha corrido en las colaboraciones, temas variados que de manera directa han llegado a los recuerdos de mis caros y caras lectoras, unas y unos de siempre y otros más que poco a poco se han incluido entre los lectores del de la letra y que mucho se agradece.

            Por qué escribo? En primer lugar por haber sido invitado por el amigo siempre recordado Hernán Menéndez, quien a la postre fue una persona más de la familia. Él me invitó, sin haberme conocido anteriormente de escribir en las páginas de la Sección Cultura de este prestigiado periódico. Cabe mencionar que en un principio, acepté de manera inmediata sin saber lo que representaba ser colaborador de un periódico y ya con la mente un poco más clara comencé a averiguar cuál era la manera de escribir, ya que anteriormente no había experimentado nada parecido, lo más apegado eran los ensayos y trabajos que había realizado en mi formación como Antropólogo Social.

            En realidad no se de donde o cuál fue el origen de esa invitación. Hernán era amigo de algunos profesores de la Facultad de Antropología y de seguro alguien le habrá hablado bien de mi y él tomó la iniciativa de invitarme, no se si sabía que aceptaría, pero de esa fecha hasta hoy lo continúo haciendo.

            Cada escritor, reportero o articulista, tiene una manera peculiar de escribir, algunos se interesan por la religión, otros por la política y algunos más por las letras. El de la tinta descubrió poco a poco tener la facilidad de la letra. Se dice que puede ser un don o una capacidad que el Ser Supremo nos regala, y hasta que no hay la posibilidad de manifestarlo, no se sabe que se tiene. Lo mismo pasa con el compositor, el músico o cualquier persona que se dedique a las artes plásticas, hasta que no se presenta el momento exacto, ni antes ni después.

            El escribir no solo representa el tener la facilidad y oportunidad de escribir lo que acontece a nuestro derredor, sino que también nos permite hacer del conocimiento de los lectores de lo que ocurre en algún lugar específico de nuestro devenir social. Nadie lo creía, quien, Roger escribe en el periódico? Se comentaba en la familia y en la escuela nadie daba razón o nadie creía que Cachón podía escribir. Si la familia no creía, imagínense los demás, pero poco a poco fue algo bonito cuando te decían que les gustó tal o cual nota o que algo que se publicaba por el de la tinta les había traído a algunos buenos recuerdos.

            Pues así y las cosas, las entrevistas se comenzaron a dar y los artículos a circular, recuerdo mi primera nota que escribí, es posible que lo haya redactado en más de dos días y lo daba a leer a otras personas para saber si estaba bien o mal antes de llevárselo a Hernán para que le diera el visto bueno y se publicara.

            A partir de entonces el de la letra se puso a escribir, en un momento dado para dar a conocer a la sociedad los trabajos de investigación que se realizaban en el campo de las ciencias sociales, y también en lo que se refiere al quehacer científico, abarcando también las bellas artes en algunas de sus disciplinas.

            Se escribe, para recordar a los de las nuevas generaciones aquello que poco a poco se fue perdiendo y que de una manera u otra los que nacieron como los de la letra hace más de 50 años tendrán en sus recuerdos. Todo aquello que hoy día ya es historia pero que en su momento fue la nota del día.

            Escribir para dar a conocer nuestra cultura, para decirles a todas y todos del orgullo que conlleva el ser yucateco. Dar a conocer nuestra cultura es una de las misiones de todo comunicador, enaltecer su riqueza y decirles a propios y extraños del valor de la cultura maya. Es una manera de preservar y difundir lo nuestro.

            El de la letra escribe para dar a conocer nuestra Mérida de antaño a las nuevas generaciones tanto en lo que respecta a su vida social y cultural, así como también para revivir o reactivar nuestras tradiciones, no solo aquellas que se fomentan a nivel estatal o nacional, sino también las que de una u otra manera nacen y se transmiten de generación a generación entre las familias.

            Es importante escribir para dar a conocer las injusticias y cosas no muy buenas que ocurren en nuestra sociedad, así como también demandar a las autoridades específicas cuando se detecta alguna anomalía en el quehacer en determinados campos o espacios laborales, en muchas ocasiones, el de la letra ha hecho público el mal uso de las arcas de la escuela donde labora así como del tráfico de influencias en la misma. Así como el mal uso de los recursos humanos con que algunas escuelas hacen.

            El de la tinta escribe para promover nuestra gastronomía en todos los niveles, así como de sus sitios arqueológicos como de su vasta riqueza que se encuentra a nuestro paso diario. Es menester de los comunicadores hacer todo lo posible para que nuestros recuerdos sean también remembranzas de los lectores.

            Se escribe para recordar nuestra cultura popular, aquella que se desarrollaba en nuestras calles y barrios de nuestra Mérida de antaño y que ahora solamente vive en el recuerdo de las personas de la denominada tercera edad.

            Se escribe también para mantener viva nuestra ciudad, ya que no solo se menciona lo bueno, sino también de aquellos aspectos en donde nuestras autoridades deben de darle una mayor atención, es menester que la sociedad en su conjunto y los lectores sean partícipes de nuestro desarrollo.

            El de la letra escribe para dar a conocer el desarrollo y evolución que se ha vivido en  nuestra Mérida desde ya hace algunos años, de dar a conocer el crecimiento de nuestra sociedad, de la llegada de nuevas tecnologías, de nuestro arribo al nuevo milenio así com0 también en dar a conocer el desarrollo social, cultural y en el área de la educación.

            El de la tinta escribe para recordar aquellas tardes de antaño en la puerta de la casa, de la bajada de las huayas y de la venta del ramón de las casas, de aquellas calles inundadas que se remataban con el canto de los sapos y ranas. Se escribe para recordar y dicen que recordar es vivir nuevamente.

            En la actualidad escribir es denunciar, criticar de manera saludable, opinar, y disentir de algunas de ñas medidas que se toman en nuestra ciudad. El de la letra ha escrito en este portal, algunos artículos en donde se da a conocer las erróneas medidas sanitarias que se han tomado en torno a la pandemia del Covid 19 así como las con secuencias de acciones que han tomado las autoridades locales, tanto municipales como estatales.

            El escribir es una manera de manifestar las opiniones propias y en algunos casos ser portavoz de algunas inquietudes que la ciudadanos tiene ante ciertos aspectos de carácter social y cultural por las cuales atraviesa nuestra ciudad y estado.

            Así es mis caros y caras lectoras, el de la tinta escribe para dar a conocer el valor de nuestra cultura, para recordar y para hacerles ver a las nuevas generaciones que la Mérida de antaño fue la cuna de las grandes cosas y de los grandes logros.

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