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Los primeros espectáculos en el Circo Teatro Yucateco (IV)

Luis Roncoroni

Cuando los seguidores de la fiesta brava desalojaron las tribunas del Circo Teatro Yucateco ocuparon sus asientos los devotos de Talía y Melpómene, las musas del teatro. Los aficionados a la escena no eran tantos ni tan ruidosos como los primeros, pero disfrutaban con igual pasión de ese espectáculo que se consideraba más culto y progresista que el de acuchillar cornúpetas.

            El 23 de octubre de 1900 debutó allí la Compañía Dramática de Luis Roncoroni, a quienes sus amigos periodistas llamaban El Comendador. Don Luigi no era desconocido en Yucatán, pues él y su compañía habían actuado en el Teatro Peón Contreras en varias ocasiones. La primera fue en octubre y noviembre de 1891, con un elenco enteramente extranjero: actrices: Clara de la Guardia, Adelaida Mignole, Giuseppina Memghini, Virginia Campi-Delfini, Asunta Bartolino, Flora Gianlelli, María del Conte, Fanny Marengo y Rotilde Venturini. Actores: Ernesto Della Guardia, Carlos Neigre, Alfredo Del Conte, Angelo Saltarelli, Gaetano Carrillo, Attilio Carbuccio, Ernesto Caltellini, Pietro Lugaro, Giuseppi Fornerie, Enrico Rivalte, Pietro Martini, Attilio Rode, Ovidio Bissi, Luigi Mascotta y Vittorio Fortuna. La segunda temporada, ya con actrices y actores mexicanos, fue durante julio y agosto de 1898; la tercera, de octubre a noviembre del mismo año y la cuarta, de fines de octubre a mediados de diciembre de 1899. (1)

            Cámara Zavala, que coloca la compañía de Roncoroni entre las pocas notables que visitaron Yucatán en el último cuarto del siglo XIX, cuenta que El Comendador se sentía entre nosotros como Juan por su casa:

            […] Roncoroni se había hecho gran amigo de Yucatán. Estaba encantado entre nosotros, a grado tal, que eligió esposa entre las meridanas. Aquí se casó con la señorita Consuelo Roca. Tuvo muchos amigos y tanto lo atraía nuestro terruño que para venir a hacer su segunda temporada, fue a trabajar con su Compañía al puerto de Progreso mientras se desocupaba el teatro (Peón Contreras) que había pedido; pero que en aquellos momentos lo tenía ocupado otra Compañía. Y para venir a esta tercera temporada no se alejó de Yucatán y se fue a Campeche para dar tiempo a volver en el invierno de este año […] (2)

            La calidad de aquel actor y director italiano, que tuvo que aprender el español sobre la marcha, la confirma Olavarría y Ferrari, quien asegura que Roncoroni estaba a la altura del español Leopoldo Burón, lo que no era poca cosa, aunque añadió que don Luigi, durante su debut en el Teatro Principal de la capital del país el 25 de noviembre de 1890, había exagerado “de modo deplorable la agonía y la muerte del protagonista, con detalles exactos ciertamente pero repelentes y horripilantes”, a semejanza de como lo hacía su colega gachupín. (3)

            El domingo 21 de octubre, don Luigi, acompañado por integrantes del Consejo de Administración de la Compañía del Circo Teatro Yucateco, representantes de la prensa, actrices y actores, estuvo presente en la inauguración del escenario del coliseo:

            […] El distinguido caballero D. Rafael Peón, activo y entusiasta presidente del Consejo de Administración del Circo, justamente elegido para ello, descabezó con un martillo la primera botella de champagne que en espumantes borbotones se derramó sobre el escenario.

            En los momentos de apurar las copas del generoso licor, el Sr. Roncoroni expresó sus simpatías por la sociedad meridana, manifestando los ardientes deseos que tiene de que el espectáculo que trae, sea del agrado del público; la primera actriz, Sra. Rodríguez brindó por haber vuelto a pisar la tierra meridana, y todos, por la Empresa del Circo, especialmente por el Sr. D. Rafael Peón, y por los artistas que abren la temporada teatral este año […] (4)          El reportero de La Revista de Mérida, que visitó el lugar el miércoles 10 de octubre, informó que toda la maquinaria había sido importada de Italia y que el foso era completamente moderno, pues no era fijo como los antiguos, además de que estaba dotado de suficientes correderas para la fácil disposición de las decoraciones y bambalinas.

            […] Entre los diversos útiles que han llegado, vimos además de varios escotillones de última moda, dos aparatos muy curiosos. Uno que sirve para representar el sol compuesto de redes de varillas de madera y otro también de este material para simular el rayo. Este fue puesto en acción delante de nosotros y el efecto es sorprendente […] (5)

            Observó asimismo la colocación de “bonitas láminas de metal escamadas” en derredor del circo para prevenir incendios. Y también, que la embocadura del foro tenía 35 pies de ancho (10.668 metros), 50 pies de fondo y 50 pies de largo (15.24 metros).

            […] Conforme a los modelos últimos, no irá en el foro ningún cuarto sino que se dedicará entero a las representaciones.

            Las cámaras de los artistas se han construido en un largo galerón de madera, de dos pisos, levantado a espaldas del escenario; son bastante cómodas y están situadas en la parte superior. Tienen un saloncito de descanso y un inodoro inglés […] (6)

            La planta baja se destinaría a la utilería y los talleres de sastrería. Al periodista le impresionó uno de los telones de boca que también había sido traído de Italia: “Es muy hermoso, representa ricas colgaduras de damasco rojo y está pintado con verdadero gusto”, escribió.

            Indicó que la empresa también había adquirido dos poderosos reflectores con baterías de a cien pilas cada uno, los cuales servirían para las obras de gran aparato. Durante la temporada, el circo estaría cubierto por una gran carpa de lona, completamente nueva, que medía 174 pies (53 metros), y que quedaría a metro y medio más alta que la última grada del circo para que cruzara el aire. En las noches de función, la iluminación del circo se haría con una poderosa lámpara de gasolina de tres estrellas. Las lunetas se pondrían en tarimas progresivamente más altas unas que otras para facilitar la vista del escenario. De los palcos solo se utilizarían 22, aquellos que quedaban frente al foro. Finalmente indicó que todos los materiales que faltaban ya habían arribado a Progreso y que en los lados del interior del circo se colocarían puestos de refrescos, helados y licores finos para vender durante las representaciones. (7) (Continuará)

Referencias

(1) Cámara Zavala, Gonzalo. (1946). Historia del Teatro Peón Contreras. México: e. d. a., pp. 99-100; 122-123; 126-127 y 133.

(2) Cámara Zavala, Op. Cit., pp. 123-124.

(3)  Olavarría y Ferrari, Enrique de. (1961). Reseña Histórica del Teatro en México. 1538-1911. México: Porrúa, 3ª ed. Ilus. y puesta al día de 1911 a 1961. Tomo II, pp. 1297-1298. Por cierto, este mismo autor señala que El Comendador estaba casado entonces con la actriz Laura Angelli y también que el 17 de enero de 1901, durante su temporada en el Teatro Principal, Roncoroni puso para su función de beneficio una traducción del drama El sacrificio de la vida, del yucateco Peón Contreras. Op. Cit. p. 1300.

(4)  En el Teatro del Circo. (23 de octubre de 1900). El Eco del Comercio, p. 2.

(5)  El nuevo teatro en el circo de Santiago. (12 de octubre de 1900). La Revista de Mérida, p. 2.

(6)  Íbid.

(7)  Ibídem.

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