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Salud y comida gourmet de las cantinas

Nuestro Estado ha sido productor y gran consumidor de cerveza por tradición, muchas personas son asiduos bebedores de esta delicia que para muchos representa un acceso a la frescura y a la apertura del apetito y otras más la consumen o la toman por cuestión de gusto. Algunos facultativos recomiendan tomar un vasito o una cerveza todos los días, dicen que es buena para la salud y digestión. Sea cual fuese la razón del consumo, los yucatecos son conocedores de la calidad de la misma.

            Parece ser un nombre muy rimbombante el del encabezado, pero es la realidad, los comensales asiduos a las cantinas y fieles del Dios Baco, no discutirán este tema, ya que de siempre las botanas de las cantinas tradicionales siempre han brindado el mejor acompañamiento a las heladas cervezas y otorgado a los finos paladares el oasis del buen sabor.

            El de la tinta no es visitante ni fiel al Dios Baco, pero si en sus espaciadas visitas a los diferentes bares o cantinas de la ciudad y a través de más de 60 años, se ha podido observar la transición y evolución que las botanas o  comida frugal y ligera ha venido presentando a través del tiempo. En algunos casos ha tenido noticias por boca de algunos conocidos o familiares y en otros casos ha sido testigo directo y gustativo de las mismas.

            Corrían los años sesenta y setenta y por el domicilio del de la letra se encontraban tres cantinas que estuvieron muy visitadas hasta fechas recientes, todas ubicadas en la 69 a la 48. La primera ubicada en la calle  42 y 69 de nombre Bar y Salón Familiar, El  Eléctrico, cuyo propietario don Alfonso, tenía un pequeño espacio dedicado a las familias, en alguna ocasión acudí con mis padres y fue cuando supe que las botanas se servían en pequeños platitos de plásticos rojos y azules (recuerdo bien esos tonos) y daban cacahuates, pepitas, papitas, cubitos de queso Daysi y en alguna ocasión alguna que otra papa en escabeche con cebolla. No recuerdo que sirvieran otro tipo de degustación, no se acostumbraba servir comida en estos bares de por la casa del de la letra. Estaba también en el cruzamiento de la 44 el bar El Crucero y otro en la 48 a una esquina de la iglesia de San Cristóbal (Ntra. Señora de Guadalupe otra cantina), cabe mencionar que esta última no la visité, ya que acudían a ellas los que trabajaban en la Casa del Pueblo y era un ambiente muy rijoso.

            Otra cantina cercana a la cual acudía a veces, no para consumir, sino para rescatar o sacar de ella a mi tío, quien cuando llegaba a ella pareciera que iba de huésped ya que no salía hasta que se cerrara o bien cuando se le iba a buscar. Me refiero a la cantina Los Compadres, cuyo propietario el Potazo, era amigo del tío y en algunas ocasiones nos avisaba que era necesario rescatar al tío.

            El que lo cuenta no hará referencia  a las demás cantinas del mercado o del centro de la ciudad ya que en el mayor de los casos no asistía a ellas en algunas por miedo a lo desconocido y otras por no tener con quien ir a visitarlas. El gran amigo  ya jubilado  Carlos Guardián Herrera, conocedor de la ciudad en alguna ocasión me mencionó un buen número de cantinas del centro de la ciudad y de sus alrededores.

            Las botanas y la comida que se ofrece en las cantinas  han ido evolucionando con el paso de los años, ya que con el paso de los años algunas de ellas consentían a los comensales con comida ya preparada o tacos pero posteriormente los dueños de los mismos se dieron cuenta que era mejor cobrarlas que darlas como entremeses, degustaciones o bien como lo que son, botanas./comidas.

            En los últimos años el de la tinta ha tenido la oportunidad de conocer algunas cantinas y se ha percatado que lo que antaño se daba como botana, nos remitimos a los cacahuates, papitas y demás, estas son ahora una reminiscencia ya que se ha dado paso a otro tipo de comida, ya no en platitos pero que cumplen con el cometido de hacer entrar en hambre para luego pedir la comida. Aunque hay que hacer mención que existe una cadena de salones de cerveza o restaurantes (bar o cantina) que sirven como botana comida, pero esta se cobra con el alto precio de las cervezas. 

            Los diferentes tipos de botanas que hay hoy en día se podrían dividir en cárnicos, vegetales, frutas y pastas. Dependiendo del lugar así como el número de tanda de cerveza que se consuma, la variedad de botanas  irá in crescendo según la ingesta líquida de cerveza. De seguro mis caros y caras lectoras que en un momento de su vida han ido de visita a uno de estos lugares para mitigar la sed por el intenso calor, se habrán topado con una de las botanas más socorridas y creo que las más económicas con las que se puede uno encontrar, las verduras, que si la papa en escabeche, el pepino cortado con un poco de limón y sal y chile, el betabel o  la remolacha, la calabaza frita, los ibes, los pepinos cortados,  y sin faltar el sikilpák (que aunque no es vegetal lo incluimos en este rubro).

            Para abrir el apetito se encuentran las botanas elaboradas con masa, (los taquitos no se incluyen, esos se cobran aparte) aunque en algunos lugares ya se cobra por el platillo, pero hay otras cantinas o bares en donde son aún parte de la botana, me refiero a los codzitos, con salsa de tomate y queso sopero, las empanaditas, de lo que quieran estar rellenas, los polcanes (es muy raro verlos rellenos de toksel, ya que ahora se les pone frijos rojo de otro color), salbutitos y panuchitos (lo pongo en minúsculas por el tamaño que ofrecen), chalupitas con salsa,y eso si, muchas tostadas. entre otros.

            Entre las botanas cárnicas podemos incluir las vísceras también, ya que cuando se toma la “cheva” se acepta de mil amores, mencionamos las mollejas o tuches en recado rojo y asadas, la pajarilla, la chicharra y todas sus derivas(trompa, la orejita, el castakán, etc), en algunos lugares se ofrece como tal las brochetas con poquita carne y mucha cebolla, pimiento y tomate. No hay que hacer a un lado la longaniza asada y con huevo, una delicia . y hablando de huevo también es común que se sirva huevo con chaya, con una buena dotación de tostadas.

.Entre las botanas frutales podemos mencionar las siguientes, pero eso si, con su generosa cantidad de chile, la jícama, el mango, los gajos de las mandarinas con su buena dotación de limón y chile, esas son las más recurrentes.

            Pero si de botanas elaboradas de pasta se trata debemos mencionar el spaghetti, la plumilla con salsa y queso, son las más recurrentes que he podido encontrar en alguna ocasión que he ido a esos sitios a mitigar y saciar la sed. También se ofrecen los fideos, arroz con alguna especia  y sopa seca en general.

            Así es la evolución de las botanas mis caros y caras lectoras, en algunos sitios se sirve de manera generosa y en otras en platos de pequeño tamaño, para abrir boca y posteriormente hacer que los comensales tengan un bien apetito y puedan pedir la comida y gran variedad de guisos de la carta.

            Es muy posible que al responsable de las letras se le haya olvivado alguna botana o comida de cantina, pero como siempre se dice, para muestra un botón.

            Solo me queda invitar a mis caros lectores y caras también a acercarse de vez en cuando a degustar una fría, una difunta, una elodia, ,una cheva o chela para degustar según el lugar de su costumbre y continuar con la tradición de botanear acompañada de una buena bebida fría y una grata compañía. Salud!

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