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Notas al aire 12

La noticia del fallecimiento de la hija menor del escritor Agustín Monsreal, me ha dejado consternado.

Deseamos para  Agustín, tranquilidad, serenidad y paz para su alma.

La partida del actor Ricardo Aveja, al igual deja a nuestra alma con un vacío.

Y la partida de Celita, aun no habiendo sido tan cercano a ella, no sé, pero me hizo sentir triste, y lo que no me había sucedido durante toda esta pandemia, hizo que derramara lágrimas sin pretenderlo.

Cuando creemos que ya hemos superado el dolor de la muerte del ser querido, nos damos cuenta que no es  así, siempre hay una grieta que la costumbre y la aceptación del ciclo de la vida, no se llenó, y por allí se filtra otra vez el dolor. O tal vez, es el recuerdo del dolor que causará la ausencia. Aunque sabemos de antemano, que la ausencia no existe como tal en el verdadero sentimiento del amor que profesamos a alguien, ya sea filial, fraternal o erótico sexual.

 La muerte es nuestra única certeza, parece repetirnos el lugar común. Y el eco de la cotidianeidad lo repite hasta el cansancio.

 Es indudable que tendré que llenar esa grieta, llenarla de consolación y de sabiduría que nos da la lección bien aprendida desde hace años.

El compositor Sergio Esquivel, ha partido también para continuar su camino. Queda su música, el amor de sus amigos y admiradores, pero sobre todo, lo que sembró y que ha dado excelentes frutos, el taller fundado para hacer florecer la nueva trova yucateca, no la repetición machacona y trasnochada, sino la nueva flor transformada en fruto, producto de un árbol bien cimentado.

 Ahora, nada más queda, que esos frutos, hoy maduros, dejen caer su simiente en otros talleres para que la música continúe nueva, libre, y no como agua estancada, ya que esto significa el pantano o lo que es peor aún; la podredumbre.

 El escritor, crítico e investigador literario, curador y museógrafo Jorge Pech Casanova, dio una conferencia sobre Ermilo Abreu Gómez, una conferencia donde doctamente habló de los prejuicios  hacia el trabajo sobre Sor Juana realizados por Abreu, como sus prejuicios a la poesía de a quienes amaba y odiaba al mismo tiempo: Los Contemporáneos.

 De su misoginia y cobardía hacia su segunda esposa y madre de sus hijos: Ninfa Santos.

 Y de la presencia siempre actual de Canek, aunque los mayeros digan que es la obra de un burgués blanco escribiendo con pensamiento de burgués blanco sobre los mayas.

 Sin embargo, Canek es universal.

Y esto nadie lo duda. En ese aspecto, Ermilo Abreu Gómez, es nuestro contemporáneo más universal hasta el día de hoy, en la literatura yucateca.

 Gracias, Jorge, tu texto está lleno de verdades nunca antes dichas en voz alta. Lo que hace que la próxima vez  que alguien hable de Ermilo Abreu, tenga que hacerlo a partir de tus  palabras.

Aparentemente, sin razón alguna, ha venido a mi recuerdo la primera vez que leí El aire y los sueños de Gastón Bachelard, eran años de adolescencia y sus palabras me llevaron a escribir un texto teatral para ser leído en atril.

De las muchas citas que recuerdo, atrapo la primera que cruza por la mente como luciérnaga:

 Pero la botánica del sueño está aún por hacer. La poesía se encuentra agobiada de imágenes falsas. Copiadas y vueltas a copiar, esas imágenes inertes cruzan por todas las literaturas sin satisfacer en absoluto la imaginación floral.

Fernando Muñoz Castillo

Escritor, hacedor de libros objeto, dramaturgo y director de teatro. investigador e historiador de teatro y cine. curador y museógrafo. periodista cultural. ha publicado varios libros.

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