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la mujer en la Mérida de los años treinta

La conducta de las mujeres siempre han estado bajo la lupa de toda sociedad y más en los años cuando se comenzaba a vivir el siglo XX, se trataba de conservar en ellas las virtudes y toda aquel bagaje que había sido ejemplo a seguir por sus madres y abuelas. Sin importar en año en que éstas se ubicaran, se ha tratado de normar sus acciones por medio de diversos reglamentos, consejos y decálogos que se transmitían y reproducían en los principales medios de comunicación masiva en aquellos años.

En periódicos y revista dedicadas a las mujeres, se podían leer algunos consejos o bien decálogos en donde se trataba de regular o normar la vida de las mujeres, siempre tratando de mantenerlas en sus hogares y con los deberes que con los años y a través de las generaciones les habían sido transmitidas y la sociedad de aquellos años trataba de mantener de esa manera.

La conducta de la mujer de los año treinta, en este caso específico,  se encontraba regida por una serie de normas, recomendaciones, decálogos, etc, que pretendían a toda costa conservar su “deber ser”, aquel que estaba en boga en el siglo XIX y que por todos lados se trataba de  mantener vigente en esta sociedad de inicios del siglo XX.

En la prensa diaria, en los periódicos que circulaban de manera cotidiana en nuestra ciudad así como en algunas revistas dedicadas al bello sexo, se reproducían algunos “consejos” para conservar al marido, para mantener el matrimonio, decálogo de la mujer y de la casada, para evitar que los matrimonio se disuelvan, consejos para la mujer, meditaciones de una mujer casada, código de las mujeres, etc. Para el presente artículo se consultó la Revista Social, publicación de 1927 a 1946 que se editaba en esta ciudad de Mérida, al principio fue mensual y posteriormente quincenal. En ella se trataban asuntos relacionados con el “·deber ser de la mujer” así como de moda, sociedad, y actividades que mantenían ocupada a nuestra sociedad de aquellos años.

Caminos de la vanguardia – Conrado Massaguer. Revista Social, febrero 1927 (Portada).

       Para conservar el amor del marido, había diez reglas que proponía la señorita Jennie  Partridge de California, entre éstas figuran las siguientes:

           1º- vestid graciosamente para el desayuno. 2.- nunca hagái que vuestro marido os ayude en las faenas domésticas.- 3.- el marido debe sacaros a pasear solamente dos noches por semana. 4.- la mujer debe pagar el alquiler de la casa y las cuentas dependientes de ésta antes de comprarse elegancias.-´5.- nunca permitáis visitas de la suegra.- 6.- escuchad religiosamente al marido si es dado a oírse perorar.- 7.- pedidle opinión acerca de todo- 8.- mostradse tímidas y apoyadas en él.- 9.- lisonjeádlo haciéndole creer que no sois sino una débil criatura y que él es un gigante con la fuerza de un león y el arrojo del Cid ( Revista Social: noviembre de 1930, p. 48).

     En la época que nos ocupa, habían dos decálogos que se consideraban importantes y que debían de ser leídos y cumplidos por las mujeres de bien. Los dos decálogos que debían de regir la conducta de la mujer se publicaron en 1930 y posteriormente en 1931 el primero sin autor y el segundo elaborado para variar por un hombre. En el primero dedicado a la conducta que debe tener una mujer casada y el segundo para todas las mujeres en general.

Decálogo de la mujer casada

            1º.- no hagas cosas malas que parezcan buenas.- 2.- no hagas cosas buenas que parezcan malas.-3.- no trates a tu esposo como si fuera omnipotente y después te quejes de que él lo cree.- 4.- no trates a tu esposo como si fuera un deudor en s casa.- 5.- nunca cantes alabanzas a las esposos de otras mujeres, haciendo creer que son más generosos que el tuyo.- 6.- nunca cuentes tus asuntos privados a tus amigas.- 7.- honra a los padres de tu esposo, especialmente a su madre.- 8.- no le prediques a tu esposo la economía, mientras tú gastas en extravagancia para ti mima.- 9.- no quieras afianzar a tu esposo tomándole estricta cuenta de la promesas que hizo cuando era tu novio, ni le registres los bolsillos.- 10.- no permitas que se interponga entre él y tú el cariño de nadie, ni aún el de un niño. ( Revista Social: agosto de 1930, p. 33).

          Como puede leerse eran reglas que mantenían a la mujer a “raya” y que no podían hacer nada más aquello que el marido y la sociedad le permitiera. En este se pretendía hacer comprender la función que la mujer casada debía de tener así como el de mostrarle la diferencia entre la novia y la esposa o la mujer casada. No dudamos que se siguiera al pie de la letra por algunas mujeres, aunque en  la actualidad es importante leerlo para poder entender cuál era el deber ser de la mujer.  Como se observa en la transcripción, no tiene forma. Pero no es de dudar que haya sido escrito por un hombre.

El decálogo de 1931 , escrito y formado por un hombre, no dista mucho del anterior, ya que continúa por la misma línea y en éste se trata de mantener la buena conducta de la mujer, procurar las buenas formas que debe de tener una ama de casa, las ocupaciones propias de ellas, como es la atención de la casa y de procurar mantener bien presentada a la familia. Los sentimientos , el respeto, la conducta intachable y el respeto al marido siempre debe de estar presente.

           Decálogo de la mujer. Por Prof. José Enríquez Figueira

           1.- fortifica  tu salud y perfecciona tus aptitudes con paciencia y constancia en el estudio y la energía y perseverancia de un trabajo útil.- 2.-  proponte ideales de moralidad, justicia y saber, bondad, virtud y belleza, y ajusta a ellos tus ideas…..3.- reflexiona que tu misión es “ser reina del hogar”. Se hacendosa y aprende el difícil arte de ama de casa. Para ello necesitas tener conocimientos teóricos y prácticos de cocina higiénica, , planchado, costura y corte, higiene y medicina doméstica, economía y ahorro, crianza y educación de los niños (puericultura).- 4.- la higiene, el aseo y la cultura en los modales, gestos y palabras son más necesarios a la mujer que al hombre. Procura ser graciosa, culta, afable, modesta; pero sin afectación. Viste con buen gusto…, evita el lujo inútil y la vanidad, no seas tímida, coqueta ni frívola. Lee buenos libros y periódicos. Aprende alguna de las bellas artes( música, dibujo, canto).- 5.- habitúate al orden, al método, a la economía y a la moderación en todo, AÚN EN TUS EMOCIONES.- 6.- aprende una profesión, de acuerdo con tus aptitudes y gustos y aprende de las condiciones del medio social en que actúas.7.- aprende a conocer a las mujeres y sobre todo a los hombres. Guíate por los sentimientos y la conducta de las personas, más bien que por las palabras, los trajes y las riquezas…. Se sociable, evita el enojo, resuelve con serenidad y valor las situaciones más críticas y difíciles. DEFIENDETE MORAL Y LEGALMENTE de los envidiosos, hipócritas, egoístas, serviles, falsos, calumniadores, brutos y malvados.8.- si te casas, has de tu hogar un centro de moralidad y alegría en donde tu familia reciba las impresiones y estímulos más puros de la vida: EMPÉÑATE EN MANTENER LA UNIÓN Y BUEN ACUERDO EN LA FAMILIA.- 9.- se muy escrupulosa en la elección  de amigas y amigos. No hables mal de nadie; evita las críticas oscuras y personales que puedan ofender. NO LE DES A OTRO EL DERECHO DE QUE PUEDA HABLAR MAL DE TI.- 10.- se siempre moral y legalmente justa, gentil, hermosa, espléndida. Auxilia a los niños, a los débiles y desgraciados. No tengas temor de nadie ni te desalientes por las contrariedades…. La vida es buena  y es mala. Ten confianza en tus finanzas y en la omnipotencia del trabajo, de la verdad, de la virtud, de la justicia y de la belleza. ( Revista Social: abril de 1931, p. 123).

       Que tal, mis caros y caras lectoras, para finalizar esta nota, se transcribirá unos consejos  que se les daba a las mujeres para que tuviesen una buena actuación en su vida tanto personal como social y familiar, como se observará, tampoco está firmada.

      DIEZ CONSEJOS PARA LA MUJER

             1.- ama plenamente, pero hasta fijarte mucho en el hombre que amas.- 2.- reserva tus besos para el hombre que amas.- 3.- puedes amar canto quieras; amar no es pecado, si se ama como Dios quiere.- 4.- ejercita tu inteligencia, cultiva tu alma y cuida tu cuerpo.- 5.- se afectuosa, haste agradable, y no olvides que mujer desaliñad ahuyenta el amor de su casa.- 6.- no trates de enmendar en el marido las faltas que notaste en el novio.- 7.- la verdad, siempre di la verdad, eso te evitará más de una desaveniencia.- 8.- olvídate de todos los demás hombres después de haber elegido al que amas.- 9.- el respeto mutuo consagra el amor eterno.- 10.- se feliz, estoe es muy difícil, pero no imposible. (Revista Social, junio de 1931, p. 30).

Qué les parece? Así era la visión que la sociedad tenía de la mujer en la Mérida de los años treinta, debían de cumplir un pepel muy específico dentro de la familia y tratar por todos los medios de procurar la felicidad de su marido, su presencia en la sociedad y ser ejemplo de sus hijos y demás personas que estuvieran cerca de ellas. Solamente es una parcela histórica de nuestra vida y nos permite valorar y conocer el desarrollo que la mujer así como su papel que ha desarrollado hasta ser considerada como protagónica y parte esencial de proyectos en todas las áreas del conocimiento científico, social y cultural.

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