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Lo que distingue a los yucatecos

La cultura de todas las sociedades se caracteriza por ser dinámicas y por lo mismo tiende a cambiar conforme pasan los años y más aún cuando las tecnologías dan pasos agigantados, propiciando en algunos sectores de nuestra sociedad laposibilidad de ir haciendo a un lado nuestra tradición y cultura.  La globalización ha permitido la intromisión de otras culturas, costumbres y tradiciones que en un momento determinado se conjugan y viven a la par de la nuestra. Considerando importante la misión que tienen en la actualidad los medios masivos de comunicación, es deber de los comunicadores el aportar su granito de arena a través de los diversos soportes para poder llevar hasta el más lejanos lugares de nuestra geografía algunos de los elementos que conforman nuestra cultura.

            Nuestra cultura maya, llena de tradiciones y coloridos, está presente a cada paso que damos, en cada esquina, en cada colonia, municipios y en la misma capital, se exuda lo nuestro, en algunos casos lo percibimos y en otras pasa de largo sin hacerle caso que ésta podría perderse si no le hacemos lo necesario para preservarla. Nuestra cultura se respira, se palpa, se siente. A continuación, el de la letra tratará algunos elementos que nos caracterizan y que están a nuestro paso diario.

            Los yucatecos tenemos una manera peculiar de hablar y ese tono nos distingue de las demás culturas y de la población del mundo entero, no hablamos como los campechanos que son vecinos cercanos, nuestra tonalidad es muy distinta. Una experiencia muy particular es que el de la letra cuando tuvo la oportunidad de estar en el Viejo Continente, solamente al tratar de comprar un artículo, me preguntó mi interlocutor, usted es yucateco, verdad? No mexicano, yucateco. ¡Somos, únicos!

La vaquería, es uno de los elementos que de manera tradicional distingue a los yucatecos, que muchas personas pueden pensar que por la modernidad se está cayendo en el olvido, o en desuso, he de decirles a mis caros y caras lectoras que ésta tradición está aún más viva que antes. ¡Con el solo sonido de los timbales, ya se anuncia fiesta! Solamente hay que “pescar” una fiesta de algún municipio de nuestro estado para que podamos alegrarnos el oído y la vista ante las melodías de las jaranas y ante los vistosos trajes y ternos que engalanan las mestizas guapas de Yucatán. Todos los meses del año hay una fiesta en alguno de los 106 municipios de Yucatán, De igual manera las autoridades municipales aportan por medio de su vaquería de cada lunes en los bajos del palacio municipal un programa en donde se incluye nuestras vistosas jaranas. En la actualidad esta fiesta nos ha sido arrebatada por la pandemia que estamos viviendo, desde ya hace más de un año, la vaquería ya está ausente para propios y extraños, pero vive en nuestra cultura y en nuestros recuerdos. Aún así, es un elemento muy importante y los medios de comunicación, ya sea por Facebook o algunos programas televisivos, se pueden apreciar los programas repetidos que hace que se mantenga vigente.

            La vestimenta es otro de los elementos que hacen de nuestra cultura única y nos distingue de los demás. En el caso de las mujeres, se puede mencionar los Ternos y los hipiles que de manera de fiesta de cotidianamente portan nuestras mestizas son una vitrina de color, destreza y de un conjunto de formas que pueden ser desde flores, pasando por frutas, aves o motivos geométricos. La elegancia y presencia de las mestizas hacen lucir de una mejor manera esos ternos e hipiles  tan nuestros y que nos identifica. En nuestra ciudad antes que llegara la Pandemia, que aún quiere permanecer, los domingo al medio día frente del Palacio Municipal, la calle  es mudo testigo de la jarana, boda mestiza y los diversos ritmos que tanto niños, como jóvenes y adultos ejecutan con gala y hacen alarde de su pericia y destreza en el baile. Pero no hay que olvidar que los hipiles y ternos forman parte del vestir de nuestras mujeres mayas, tanto del interior de nuestro Estado como otros espacios en nuestra ciudad. Hay personas que de manera ordinaria visten de hipil o terno, lo podemos ver en nuestras calles, espacios laborables y en donde aún hoy con la contingencia sanitaria, en el Mercado Grande  se puede ver una amplia gama de estilos y colores. Se agrega en su vestimenta el rebozo y uno que otro adorno, en la actualidad se usa mucha joyería de fantasía para lucir soguillas, aretes que se consiguen a bajo precio en el mismo mercado.

            Los hombres son más parcos en el vestir, aquellos pantalones de manta y camisetas largas blancas que los distinguía, ya están en desuso y que decir de la famosa tela que se usó mucho en aquellos años y que distinguía a los verdaderos y hach mestizos, el cotín.  Pequeña ´pieza de tela cruzada debajo de la cintura de color mil rayas. Ya no se usa. Se usa de manera habitual la guayabera.

Con respecto al calzado de los mestizos, las alpargatas, son el calzado de uso común de los hombres del campo y mestizos, los hay de varios tipos, los de uso común de suela de llanta y con tiras cruzadas de manera diagonal o bien de dos tiras. Las de lujo de nombre xanaquehueles o alpargatas chillonas, de suela de cuero y con una preparación que cuando se camina hacen que chille o produzcan un ruidito muy característico. Muchos son los municipios que las producen y también pueden adquirirse en el mercado grande  “Lucas de Gálvez” de nuestra ciudad de Mérida,

            Con respecto a la música, ésta nos hace ser embajadores de nuestra cultura con ritmo y musicalidad de sus notas, está presente en cada rincón de nuestra ciudad, cada jueves en el parque de Santa Lucía, se lleva a cabo la tradicional “Serenata Yucateca, en donde tríos locales, cantantes y de vez en cuando se engalana con la Orquesta Típica “Yucalpetén”, llena ese espacio de recreación en donde se reúnen al filo de las nueve de la noche para comenzar una aventura musical. La trova yucateca es la embajadora de la música en el mundo, cuántas personas no han sido enamoradas con las canciones de Guty Cárdenas, Armando Manzanero, Sergio Esquive, y muchos más poetas que han sido inspirados por la mujer y ese sentimiento se ha transformado en canciones.  Esto es remembranza, hay que recordar que hasta ahora, el alcalde no ha tenido la ocurrencia de reactivarla. Esperemos que aunque es un espacio de difusión cultural, no es tiempo de arriesgar la salud de los yucatecos.

            Pero hay opciones para aquellos que llegan a la ciudad en calidad de turistas o visitantes, que quieren llevar su alma con la musicalidad yucateca, pueden acudir a la Plaza Grande en donde aún hoy día se reúnen algunos tríos para ofertar, ofrecer a los que así lo deseen la música de sus arpegios y la canción de los máximos representantes de la trova en Yucatán.

Si la música, la ropa y la lengua son elementos que constituyen una forma de nuestra cultura, la comida (de manera elegante, la gastronomía) es algo que nos distingue la comida yucateca tiene muchos colores, negro, blanco, rojo, verde, así como  olores y sabores. El negro del relleno, combinado con el blanco y amarillo de los huevos cocidos, el amarillo verdoso del pipián, con su testigo impertérrito de la ciruela, que mudo y lejano se mantiene  apacible. El verde de la chaya, el rojo de la cochinita, etc.  El olor de los recados se conjugan con las carnes y las verduras que hace que el momento de la comida sea algo mágico. Sin olvidar el famoso mondongo a la andaluza o kabic, cualquiera de las opciones son el deleite de una buena parte de la población.Los guisos con masa son imprescindibles de ser degustados por los visitantes y locales, los salbutes, los panuchos, las empanadas, los polcanes con su respectivo toksel, los caldos, las tostadas, solo para abrir el apetito. Cabe mencionar que nuestros vecinos los campechanos llaman salbutes a los panuchos. 

Un rasgo que hace distintos a los yucatecos, independientemente de la globalización y de la llegada a la ciudad de gastronomía proveniente de todo el mundo, son los tradicionales domingos de cochinita, si, así es mis caros y caras lectoras, cuantos de nosotros no hemos esperado ese día para saborear este guiso o bien el tradicional lechón al horno. Hay que destacar que aunque estos guisos se venden de manera diaria en toda la ciudad, el sabor que nos proporciona los domingos es único.

Desde luego que hay otros elementos que nos distinguen, las fiestas tradicionales, las supersticiones, las costumbres, lo místico y lo misterioso, los dulces, el sabor de los guisos del mar, su arquitectura y sus vestigios mayas y coloniales. Muchas son las cosas que nos enorgullecen y hace de los yucatecos personajes únicos del mundo.

Estos mis caros y caras lectoras constituyen solamente una pequeña parte de lo que es nuestra cultura y a la que debemos de defender a toda costa,  aún por los grandes pasos de la globalización, es menester el luchar y defenderla   por sobre todas las cosas.

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