Sororidad

La importancia en el movimiento durante el trabajo de parto (parte 1)

Foto: Maternar

Hola querid@ lector@ de Maternar:

En esta publicación hablaremos sobre la libertad de movimiento durante el trabajo de parto, pues es una forma diferente de vivenciar este proceso fisiológico con tangibles beneficios desde el inicio de las primeras contracciones hasta el expulsivo.

En muchos sectores de la población, hasta entre los profesionales de salud se piensa que esto es una moda, no es algo que este normalizado en nuestra sociedad, se tiende más a “cuidar” tratando de inmovilizar a la embarazada que alentarla a la actividad, pero cuando hablamos de los beneficios del movimiento en publicaciones pasadas, aclaramos lo mucho que aporta en el estado físico, mental y emocional durante el embarazo extendiéndose al trabajo de parto.

El movimiento en el parto llevado a cabo por miles de generaciones de mujeres que transitan y transitaron por ese proceso fisiológico, engloba desde realizar el quehacer de sus hogares, hacer la compra, trabajar en el campo, dar caminatas, subir escaleras, eso y más durante las contracciones. El punto de ruptura a inicios del siglo XX, cuando los partos fueron expropiados de las casas y llevados y controlados en un entorno medico, donde la mujer deja de llevar a cabo muchas acciones instintivas relativas a esa conexión de su cuerpo, para que le digan qué esta sintiendo[i]. Como consecuencia, al paso de los años, generación tras generación, se ha borrado ese lazo que activa el sistema nervioso parasimpático, donde busca entrar en ese estado de relajación y conciencia de las necesidades del cuerpo, mente y emociones al iniciar el trabajo de parto, para volverse un acto en muchas veces mecánico, medicalizado, instrumentalizado y con el mayor numero de interferencias vistas en un proceso fisiológico.

Mujeres que adoptan el sistema médico hegemónico han llevado sus partos desde su inicio, ya sea completamente o parcialmente anestesiadas, inmovilizadas en una camilla de hospital, con la justificación de que en los hospitales no hay espacio para que se muevan o se les vigile mientras deambulan.

Foto: Maternar

La postura que ha acompañado a las mujeres durante sus partos ha sido decúbito supino (boca arriba), con ligeras variaciones, postura socorrida en los centros hospitalarios debido a que es más fácil para el personal de salud monitorizar al bebé y auscultar a la mujer. ¿Pero, qué consecuencias ha generado el hecho de inmovilizar a la parturienta?

En las últimas décadas se ha investigado al respecto aportando luz sobre al movimiento en el trabajo de parto, en estudios comparativos de mujeres a quien se les restringe toda movilidad, con aquellas que se les proporciona libertad de movimiento, aún, durante la etapa expulsiva. Los resultados de estas observaciones han sido variados, pero todo apunta a que las mujeres de bajo riesgo que asumieron la posición vertical y la movilidad en durante todas las fases del parto incluyendo la etapa expulsiva presentaron:

  • Reducción del riesgo de parto por cesárea
  • Menor uso de epidural como método de alivio al dolor
  • Disminución de las probabilidades de que el recién nacido fuera ingresado a la unidad neonatal[ii].

De hecho, el movimiento durante el trabajo de parto es considerado un método no farmacológico desde la psicoprofiláxis perinatal, para reducir los estímulos dolorosos, haciendo sentir a la mujer más cómoda y con el control y manejo del dolor, como menciona la fisioterapeuta y educadora para el parto Penny Symkin[iii]. En sus seguimientos de partos en movimiento, asegura, que alentar a la mujer en adoptar aquella postura que necesite y le sea cómoda, ayuda como medida de confort y progreso en el trabajo de parto.

La evidencia científica esta generando cambios en la manera de “acompañar” los partos, esto a contribuido a incidir en las mismas recomendaciones que realiza la OMS[iv], como en Normas de muchos países, en nuestra próxima publicación hablaremos sobre ello.

Mtra. L.Gabriela Castro Zárate

Educadora Perinatal-UNAM, doula y Profesora de Yoga Prenatal y postnatal

Maternar20@gmail.com


[i]Tal como describe Bárbara Harper (1994) en su libro Glentle Birth Choise.

[ii] Como citan en su estudio Lawrence A, Lewis L, Hofmeyr G, Styles C. Posición de la madre en el periodo dilatante, 9 de octubre 2013 en Biblioteca Cochrane.

[iii] Simkin,P (1995) Birth.

[iv] Organización Mundial para la Salud.

Deja un comentario

Continúe leyendo
Cerca de
Volver arriba botón
error: Este contenido está protegido. Gracias.