CulturaEntérate

“La simbiosis de” Uayeísmos y Huachísmos”

La ciudad de Mérida conforma una vecindad enorme entre los distintos estratos socioeconómicos de la familia meridiana con sus particulares modalidades, usos y costumbres, diversas maneras de hablar unas originarias del lugar y otras llegas de fuera en los últimos años.

Entre ellos se ha establecido una relación y aunque todo barrios, colonia o fraccionamiento las relaciones son de complicada y cercanía en muchos casos entre otros hay recelos o viejos rencores. La historia del habla yucateca nos presenta hibridación y la mixtona se revelan como esenciales. Efectivamente, ni la Mérida ni el Yucatán actual puede entenderse sin la traslación huacha contemporánea, ni los inmigrantes del interior tendrían su forma presente, si no hubieran producido su trasplante a Mérida.

En su historia yucateca, el huach experimento una fase de instalación, un momento de enraizamiento profundo a partir de los dos últimos y terriblemente trágico terremotos ocurridos en el mero ombligo del país.

De lo ocurrido desde entonces con la lengua, pocas responsabilidades tienen los recién llegados del interior, más allá de la referencia política y cultural, dese la lejanía, la influencia económica, la inmigración o el eco de realidades sociopolíticas.

Pero la “huachización” de Yucatán y los “uayeismos”, no son cosas del pasado. Se adentran algunas de sus claves lingüísticas especialmente léxicas: (“fo” por “Fuchila”, “uay” por ¡ay!, “escarpa” por “acera” y mil etc.  Este presente cuenta con la novedad histórica de desarrollarse en un escenario globalizado, donde la facilidad de las migraciones y el alcance de los medios de comunicación, han de producir en los modos de hablar unos efectos que aún no somos capaces de avizorar por completo.

Sin embargo, ya se ha acumulado la experiencia suficiente para apreciar que las peculiaridades de cada grupo o barrio, manifestación de identidades “locales”, no son obstáculo para que a la esfera del yucatequismo revele un espíritu colaborativo, en definitiva; “un aire de familia”.

Y con esto último, esta colaboración y el cacumen de quien lo escribe “ya se gastó” (se acabó). “chupi, minaaän; fin.

La simbiosis del “Uayeísmos” y “Huachismos”.

Deja un comentario

Continúe leyendo
Cerca de
Volver arriba botón
error: Este contenido está protegido. Gracias.