Sororidad

¿Qué debate la sociedad civil sobre la despenalización del aborto en Quintana Roo?

Parte I

Cancún, Q. Roo, 18 de febrero.- Uno de los puntos centrales abordados durante la exposición de colectivas feministas y grupos conservadores, durante los foros sobre la despenalización del aborto realizados ayer, fue la discusión sobre cuándo inicia la vida de una persona, además de si el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, atropella el derecho de los llamados “no nacidos”.

Por la Red Feminista Quintanarroense (RFQ), la médica gineco-obstetra Raffaela Schiavón Ermani explicó -por ejemplo- que existen diferencias entre un cigoto (ovulo fecundado) y una persona o individuo de la especie humana y que si bien se ha dicho que la vida empieza desde que el óvulo ha sido fertilizado, no todos los cigotos llegan a ser individuos o personas.

Al respecto, indicó que, de 100 cigotos, sólo un 30% resulta en el parto de un nacido vivo, ya que otro 30% no llega a implantarse; otro porcentaje similar se pierde después de la implantación y antes del retraso menstrual y un 10% resulta en un aborto espontáneo, clínicamente detectable.

“En ese sentido, el concepto de la vida, desde un punto de vista biológico y científico, es siempre un proceso de selección. El asumir que el cigoto, el genoma, es sinónimo de vida, no tiene sentido desde el punto de vista científico”, aclaró, al señalar que un óvulo y un espermatozoide tienen vida y no por eso son personas.

Durante su intervención, dijo a las y los diputados que los cigotos tampoco son individuos o personas y afirmó que la defensa del genoma “no puede pasar por encima de la dignidad, la seguridad y el derecho a la libertad reproductiva de las mujeres”.

“El tema de la defensa absoluta de la vida desde la concepción también es un mito, porque todas las convenciones internacionales que han hablado de eso, le ponen corchetes”, aseveró.

Mencionó además que una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos aclara que la defensa de la vida es gradual biológica y legalmente, por lo cual la autonomía de la mujer para decidir prevalece, sobre todo, en las primeras semanas de gestación.

La también consultora sobre Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos, amplió en torno a que el embarazo es un proceso que posee distintas etapas y detalló que, durante las primeras semanas de desarrollo, los óvulos fecundados, los embriones y los fetos, “no poseen muchas de las características que reconocemos como constitutivas del ser humano”.

Citando revistas de corte científico, expuso que un feto no experimenta la percepción de dolor hasta la semana 23 del embarazo, pues el reconocimiento fetal de estímulos nocivos o dolorosos requiere de conexiones cerebrales funcionales que aparecen en la semana 23 o 24 de edad gestacional. Antes de llegar a sentir dolor, lo que aparece -dijo- son reflejos.

También mostró gráficas en las que se observa cómo la tasa de mortalidad de las mujeres que se practican un aborto legal, es menor (.56) comparado con los casos de aborto espontáneo (1.19), partos (7.06) o de muerte fetal (96.3).

“El aborto legal es el evento reproductivo más seguro para una mujer embarazada, es tanto más seguro, cuanto más temprano”, añadió, al señalar que “ninguna creencia religiosa debe sustituir a la libertad de conciencia y al interés común”.

A un cuestionamiento del presidente de la Comisión de Salud, Edgar Gasca, Schiavón Ermani respondió que el latido cardiaco fetal es uno de los primeros signos detectables en un ultrasonido, a partir de la sexta semana de gestación.

“El concepto del corazón, no sé si para ustedes, simbólicamente, representa un contenido de emociones; es un concepto, simplemente, orgánico-biológico, que no necesariamente conlleva un concepto de persona.

“Lo que quise decir es que la Ciencia no se mete en estos debates. La Ciencia observa un proceso gradual de desarrollo que corresponde a lo que la ley define, que es un proceso gradual de autonomía y de balance de derechos entre la mujer -que sí es persona plena- comparado con un producto en desarrollo que va adquiriendo personalidad e individualidad progresiva a lo largo de la gestación”, detalló.

Abortar, ¿es o no un derecho humano?

Del otro lado, por los grupos conservadores, el médico gineco-obstetra, José Manuel Madrazo Cabo, expuso que la vida inicia desde la fecundación, al fundirse el materia genético del hombre y de la mujer, confiriéndole al embrión características “únicas e irrepetibles”.

El medico refutó que las mujeres tengan derecho a decidir sobre su cuerpo, porque “el bebé no es tu cuerpo, está en tu cuerpo” y dijo que, a diferencia de un tumor, que se forma a partir de las propias células del organismo, un “bebé” se forma de la célula del padre y de la madre.

En ese sentido, señaló que un tumor sí es parte del cuerpo de la mujer, pero un embrión es un ser vivo distinto.

“Esto forma un ser vivo nuevo, con un sistema de defensa diferente, tipo de sangre diferente e información genética diferente”, señaló, omitiendo el dato aportado por Schiavón en cuanto a que no todos los cigotos alcanzan tal nivel de desarrollo.

Madrazo Cabo explicó que cada día existe una nueva segmentación de células encargadas de distintas funciones dentro del embrión, lo cual es un proceso “coordinado, continuo y gradual” que va formando a una misma “persona”.

Sobre el momento en que aparece el dolor, señaló que negar que no se han establecido las conexiones nerviosas antes de las 12 semanas, “no explica por qué un embrión de nueve semanas es capaz de moverse y de dar brincos en el seno materno” y añadió que en etapas tempranas del embarazo (7 semanas) se han detectado receptores sensoriales, por lo cual sostuvo que un bebé puede padecer dolor en su etapa fetal.

Rebatió también que los abortos legales sean seguros y que eviten la muerte de las mujeres, “ni siquiera con el uso de fármacos” o de legrados.

“Cualquier médico ginecólogo, que va a realizar un legrado, que va a dar un medicamento a una paciente para abortar, sabe que una mujer puede tener riesgo de hemorragia, infección y si es legrado, de perforación (…) nadie puede garantizar 100 por ciento de seguridad”, expresó.

Entre las conclusiones del médico, enunció que la Ciencia “ha demostrado” que el embrión es vida humana; que permitir el aborto no es una condición que dote de seguridad a las mujeres, porque implica riesgos, entre los que citó impactos a su salud mental e incluso el riesgo de caer en drogas, “homicidios y feminicidios”.

En su intervención, Ingrid Tapia, abogada especialista en Derecho Constitucional y catedrática de Derecho del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), expuso que el aborto no puede ser un derecho humano de las mujeres, porque es considerado un delito, razón por la cual es castigado por los Códigos Penales del país.

Para Tapia, la despenalización del aborto en la Ciudad de México, teniendo como argumento que es un derecho, fue una “excusa absolutoria”, que dio pie al reconocimiento del derecho a la vida en el resto del país.

Señaló que, si interrumpir el embarazo fuese un derecho humano, estaría consagrado como tal, explícitamente, y no existiría la discusión actual; además de señalar que los Congresos locales no tienen facultad para legislar sobre derechos humanos.

“No hay un solo convenio, un solo tratado o una sola sentencia para el caso del Estado Mexicano, que prevea que el aborto es un derecho y menos, un derecho humano”, aseveró.

Las mujeres tienen derecho a decidir: GIRE

Por el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), Luz Rebeca Loera Hernández, fundamentó por qué el Código Penal del estado, criminaliza a las mujeres y es violatorio de derechos humanos en lo que respecta al tema del aborto, por lo cual debe ser reformado, conforme a las iniciativas presentadas.

Invocó el artículo 1 de la Constitución Mexicana que obliga a las y los servidores públicos a garantizar los derechos humanos en ese mandato y en los tratados internacionales, entre ellos el derecho a la igualdad y a la no discriminación, así como el derecho a decidir reproducirse o no, cómo y cuándo.

“El hecho de tener una conducta que solo pasa en nuestros cuerpos, castigada y considerada un delito, es discriminatorio”, dijo, al señalar además las recomendaciones hechas por la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), hechas al Estado Mexicano en 2006, 2012 y 2018 sobre la despenalización del aborto.

La abogada subrayó que castigar la interrupción segura del embarazo afecta el derecho a la Salud y a la Salud reproductiva de las mujeres y va en contra de los criterios, hasta ahora, expresados por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que todas las veces que se ha pronunciado sobre el tema, lo ha hecho a favor de los derechos de las mujeres.

“En el Congreso de Quintana Roo ya tenemos cubiertas nuestras espaldas, con la despenalización del aborto hasta las 12 semanas, que es constitucional, pero también la Corte se ha pronunciado en otros tres casos que tienen que ver con mujeres a quienes se negó el aborto y siempre se ha pronunciado a favor de nuestros derechos”, sostuvo.

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