Sororidad

La despenalización del aborto en Quintana Roo. Entre la ética pública y la privada, ¿el pecado y la patria?


18 de febrero/ Cancún, Q. Roo.- Luego de celebrar que el Congreso de Quintana Roo, finalmente se decidiera a discutir públicamente sobre la interrupción legal del embarazo, Fray Julián Cruzalta, profesor de Teología Moral y Bioética, exhortó a las y los diputados a discutir “desde los derechos” y no bajo el enfoque de “si es un pecado o no”.

“A veces se oponen a la despenalización y se habla desde la Ética, que estudia los supuestos de los códigos morales. ¿Cuáles son los supuestos para decir que algo es pecado o si es un derecho?

“La Ética revisa supuestos y prejuicios de los códigos morales y quien definió las normas morales, quien solo observó y quien no fue consultado. En el caso del aborto, las mujeres no han sido consultadas, solo han observado la creación de estos códigos morales”, reflexionó.

Especializado en Teología y dedicado a la defensa de los derechos humanos, Fray Julián fue uno de los participantes de los foros ciudadanos que se realizan en Quintana Roo, para enriquecer el estudio, discusión y análisis de las iniciativas presentadas ante el Congreso local, que proponen despenalizar el aborto, hasta las 12 semanas de gestación, con miras a dictaminar y votar en el pleno en este mismo mes.

Durante su exposición el Maestro en Teología Moral y Teología Ecofeminista, quien funge como asesor teológico de la organización “Católicas por el Derecho a Decidir”, Cruzalta dijo a las y los diputados que les toca legislar desde la Ética pública, no desde sus propios códigos morales, que son personales.

“Ustedes tienen que garantizar libertad de conciencia, libertad de culto, libertad de religión, libertad de concepciones éticas, libertad de pensamiento; libertad de expresión, libertad de investigación.

“Esos son los valores con que tienen que discutir este tema. Ustedes no tienen que discutir en el Congreso si el aborto es un pecado o no. Ustedes no son funcionarios religiosos, sino públicos”, resaltó, al señalar que los fundamentalismos religiosos -que nacen del miedo- deben dejarse de lado.

El teólogo, afirmó que el Congreso debe legislar para que se permita a las mujeres, ejercer el derecho de la libertad de conciencia y dejar de tratarlas como “menores de edad” o “retrasadas mentales” y añadió que los valores de la Ética pública son el respeto y la tolerancia.
“Con todo respeto, ustedes diputadas y diputados tienen derechos de libertad religiosa; tengan o no tengan religión, eso no debe de pesar en la discusión que van a tener en estos días. Deben garantizar desde la Ética pública”, sostuvo.

En ese sentido aclaró que despenalizar el aborto “no obliga a abortar”, ni obliga a nadie a ir en contra de su conciencia, pero respeta el derecho de las mujeres a, desde su conciencia, suspender o no un embarazo.

“Si alguien dice ‘yo por mis creencias religiosas no voy a abortar’, se le respeta, pero tener penalizado el aborto no respeta, obliga a todas las mujeres a no abortar, estén o no de acuerdo. Por eso las iniciativas (a discusión) no hablan de legalizar, sino de despenalizar en el Código Penal el delito del aborto y en qué situaciones (hasta las 12 semanas de gestación).

“Esta es la Ética pública, hace muchas distinciones; porque ahora en nombre de la Ética se dicen barbaridades. La Ética es dar razones, es la parte razonable de la Humanidad”, dijo.

“Los abortos no hacen patria”

Por los grupos conservadores, el abogado Marx Rodríguez Montalvo se enfocó en hablar de teorías sobre supuestas conspiraciones internacionales, que buscan introducir “extraviadas filosofías” en México y sentenció que “los abortos no hacen patria”.

Bajo ese enfoque, el consultor y litigante en Derecho Laboral, llamó a las y los legisladores a votar por la vida y a hacer valer el artículo 13 de la Constitución de Quintana Roo, que desde 2009 establece y reconoce que la vida inicia desde la concepción y debe protegerse hasta la muerte.

Luego, invocó a la cultura maya, habló del turismo y del orgullo que representa tener hijos quintanarroenses.

“La cultura maya es la que nos ha edificado y nos ha invitado a ser el polo turístico internacional por excelencia. Si destruimos esta cultura que nos ha hecho grandes y a los que hemos optado por tener hijos quintanarroenses, que nos enaltece decirlo, estamos destruyendo lo ordenado en la educación democrática de este país por el artículo tercero.

“Respetemos, pues, las culturas, que han sobrepasado a los siglos. No entremos en modas no nos llevan mas que a la destrucción de una sociedad sana”, dijo, al pedir que no se olviden las jurisprudencias, los tratados internacionales y los criterios de la SCJN que, agregó, no mencionaría.

“No legislaremos desde lo religioso”: Gasca

El presidente de la Comisión de Salud dentro del Congreso, Edgar Gasca Arceo, aclaró que no se intenta tratar a las mujeres como “menores de edad o retrasadas mentales” y aclaró que las y los diputados de la XVI Legislatura, no votarán en función de si abortar es o no un pecado.

“Créame que de ninguna manera va a ser así. Nadie de los que estamos participando en esta Legislatura está pensando en la orientación de su voto en base (sic) a términos religiosos. Se lo puedo asegurar”, aseguró, en contra réplica a lo expresado por Fray Julián Cruzalta.

En respuesta, el teólogo le contestó que, desde su experiencia en toda Latinoamérica, lidiando con los Congresos de diferentes países, siempre es así.

“Señor diputado. Tengo 26 años de asesor en estos temas en todos los Congresos de América Latina. Cuando hablo de que van a tratar como pecado el tema, mi experiencia me lo dice y creo que su reacción me dice que le atiné”, expresó. Gasca, volvió a negarlo.

Para concluir con su exposición Cruzalta sostuvo que una ley que criminaliza la interrupción del embarazo, “discrimina a las mujeres, porque no reconoce los derechos básicos. El derecho más básico que tiene una persona, es el derecho sobre su propio cuerpo”.

“Una ley discriminatoria es una ley sin Ética, pues la discriminación es éticamente inaceptable, pues las mujeres son agentes éticos autónomos.

“Penalizar sus decisiones significa no reconocer que las mujeres tienen derecho a decidir; a decidir cuántos hijos tener, a planear libremente su futuro y realizarlo. Estos son los derechos éticos que tienen las mujeres, falta que la ley se los reconozca cabalmente con la despenalización”, concluyó.

Deja un comentario

Volver arriba botón