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Existen elementos suficientes para dictar el auto de formal prisión a Mario Marín, el “gober precioso”: Artículo 19

08 de febrero/ Cancún, Q. Roo.- La organización Artículo 19 consideró que existen elementos suficientes para que el Juzgado Segundo de Distrito, radicado en Cancún, dicte el auto de formal prisión en contra de Mario Marín, como el principal autor intelectual del delito de tortura cometido en agravio de la periodista, Lydia Cacho.

“La detención de Mario Marín representa un importante avance en la búsqueda de justicia, verdad y reparación del daño.

“Desde ARTICLE 19, que ha representado legalmente a Lydia Cacho durante más de 14 años, confiamos en que existe suficiente evidencia para que Marín continúe el proceso en prisión preventiva”, afirmó hoy la agrupación defensora del derecho a la libertad de expresión.

Luego de la detención Marín Torres, Artículo 19 refrendó su solicitud a la Fiscalía General de la República (FGR), para localizar y cumplimentar las órdenes de aprehensión giradas en contra del empresario, Kamel Nacif, y el ex director de la entonces Policía Judicial de Puebla, Adolfo Karam, señalados también como probables autores intelectuales de la tortura a la escritora.

A la par, a dos días de que el Juez Segundo de Distrito, Gerardo Vázquez Morales, resuelva si dicta o no el auto de formal prisión en contra Marín Torres, exhortó al Poder Judicial de la Federación a conducirse con imparcialidad y a brindar las debidas garantías de seguridad a jueces y magistrados que ven el caso.

El pasado tres de febrero, el otrora “gober precioso” fue detenido en Acapulco, Guerrero y trasladado a Cancún, en cumplimiento de una orden de aprehensión confirmada por el Tribunal Unitario del Vigésimo Séptimo Circuito, con sede en esta ciudad.

Marín Torres pasó la primer noche en la cárcel de Cancún, la misma en donde se encuentra el pederasta, Jean Succar Kuri, sentenciado a 112 años de cárcel por el delito de pornografía infantil, como cabeza de una red de trata de personas retratada por Cacho Ribeiro en el libro “Los Demonios del Edén”, en el cual figuran personajes como Kamel Nacif, el ex gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunez o el ex senador, Emilio Gamboa Patrón.

En esa misma cárcel también se encuentra interno, Alejandro Rocha Laureano, comandante de la entonces Policía Judicial de Puebla, detenido en diciembre de 2018.

Rocha Laureano es acusado de haber llevado -la madrugada del 17 de diciembre de 2005- a dos mujeres policías a la caseta de La Esperanza, en la periferia de Puebla, para intercambiarlas por los agentes José Montaño Quiroz (sentenciado) y Jesús Pérez Vargas (prófugo), quienes detuvieron a Cacho en Cancún un día antes y la torturaron durante el trayecto al estado.

El cuatro de febrero pasado, Mafio Marín, quien se encontraba prófugo desde abril de 2019, fue presentado ante el Juzgado Segundo de Distrito, aquí, para rendir su declaración preparatoria, pero se reservó su derecho a declarar y solicitó se ampliara el término constitucional de 72 a 144 horas para que se determine su situación jurídica.

Durante la audiencia, el ex mandatario estatal solicitó seguir su proceso en arraigo domiciliario, alegando padecimiento en el riñón, peligro de contagio por COVID-19 al interior del Centro de Readaptación Social (Cereso) y su edad avanzada, pero el juez Gerardo Vázquez Morales no aceptó.

La duplicidad del término constitucional, solicitada por el ex gobernador, vence el 10 de febrero, por lo cual el juez tiene hasta las 00:50 horas para definir si le dicta el auto de libertad o el auto de formal prisión.

Lydia Cacho Ribeiro fue detenida en Cancún y trasladada a Puebla vía terrestre, el 16 y 17 de diciembre de 2005, trayecto durante el cual sufrió tortura con connotación sexual y de género a manos de agentes judiciales de aquel estado, en la ejecución de una orden de aprehensión en su contra, por los delitos de difamación y calumnias, denunciados por Nacif Borge, a raíz de la publicación de “Los Demonios del Edén”.

Al llamado “Rey de la Mezclilla”, se le acusa de haber confabulado el “escarmiento” a Cacho, haciendo uso de sus influencias con Mario Marín, para que operara institucionalmente la agilización de la denuncia contra la periodista, el otorgamiento y ejecución de la orden de aprehensión en su contra, su detención y traslado e incluso, su violación dentro del Reclusorio Oriente en Puebla, según se desprende de las grabaciones difundidas periodísticas en las que se les escucha hablar sobre el “coscorrón” a la activista.

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