Bienestar Espiritual

“ZAQUEO Y SU FAMILIA RECIBIERON AL SEÑOR CON ALEGRÍA”

Ese hombre rico de Jericó,  llamado Zaqueo, se esforzaba de ver a Jesús, pero la gente se lo impedía y le era muy difícil  por su baja estatura. Este acontecimiento tan bochornoso y deplorable se repite en las Santas Iglesias: Muchas personas con su actitud ALTIVA, PREPOTENTE, ORGULLOSA Y FANÁTICA, asustan a la gente que se está acercando, tratando de ver a Jesús como lo hizo Zaqueo. -¿No comprendemos que los nuevos aspirantes que se acercan por vez primera al Señor, no tienen la talla de quienes ya hemos militado por más tiempo y se supone deberíamos ser ejemplo a seguir y no ser impedimento? La Iglesia del Señor no es para LOS PURITANOS Y ULTRA ORTODOXOS, es para toda LA COMUNIDAD CRISTIANA que en verdad quiere y se esfuerza en  hacer LA VOLUNTAD DIVINA. Cuando los cristianos no somos ejemplo de bondad, de amor, de piedad, de fervor y de tolerancia, estamos demostrando nuestro estancamiento espiritual y nuestra mala voluntad en ayudar a salvarse a otras personas, que como Zaqueo tratan de conocer a Cristo.

Por otro lado, veamos cómo Cristo premia a quienes en verdad como Zaqueo se esfuerzan y vencen los obstáculos. A Zaqueo la gente le impedía VER A JESÚS, pero él se las ingenia y sube a la rama de un árbol y se coloca justamente donde sí podía contemplar a Jesús y llenar ese deseo de su alma. Mucha gente, al ver la arrogancia de quienes nos decimos cristianos, mejor se aleja de la salvación. Un día daremos cuenta al Señor de esa actitud nada cristiana. Por supuesto lo ideal sería que quienes se acerquen al Señor por primera ocasión, TOMEN LA ACTITUD DE ZAQUEO: ¡QUE NO LES IMPORTE NI SU ESTATURA, NI  SU CONDICIÓN SOCIAL, NI CUALQUIER OTRO IMPEDIMENTO, SINO QUE TENGAN LA HABILIDAD PARA ABRIRSE CAMINO Y LOGRAR SU OBJETIVO EXITOSAMENTE!

Pero lo que realmente importa es que, a ejemplo de Zaqueo, logremos impactar a Jesús y atraer su atención de modo que NOS LLAME POR NUESTRO NOMBRE Y NOS ORDENE A QUE EN NUESTRO HOGAR LO HOSPEDEMOS Y NOS HAGAMOS ACREEDORES A SER SUS AMIGOS.

Una vez que Zaqueo tiene al  Señor en su casa y con la alegría de toda su familia, le manifiesta  su verdadera conversión, su arrepentimiento sincero y su deseo de ayudar a los necesitados con la mitad de sus bienes. Esa actitud de excedencia que debe ser la de todos cuantos nos decimos cristianos es la única prueba de que en verdad lo somos : UNA VERDADERA CONVERSIÓN, UN GENUINO ARREPENTIMIENTO  Y UNA BUENA VOLUNTAD DE COLABORAR  CON NUESTROS BIENES EN EL AUXILIO DE LOS MÁS NECESITADOS.  Zaqueo se excedió, porque dio la mitad de sus bienes y con ello demostró que en Cristo encontró UN TESORO que le trajo paz a su alma, salud y bienestar a su familia. Ahora vivía para contribuir al bienestar de los demás, porque la llenura de Dios lo retornó  a recuperar el gran significado de su nombre: “Santo e  inocente”. Con la presencia de Cristo y su maravillosa conversión ahora era  un justificado, un inocente y santificado por el mismo autor de la gracia.

Ese gran ejemplo de San Zaqueo es el que debemos seguir. Invitar a Cristo a nuestros hogares a fin de que seamos salvos en familia, ya que la primera iglesia es nuestra propia familia y debe ser santificada por la presencia permanente de Cristo. Cuando en nuestras  familias vemos que solo los papás vienen a la Divina Liturgia y los hijos están descansando plácidamente debido a mil razones no tan justas ni tan válidas, como que a Cristo no le permitimos que vea nuestro hogar como suyo, ya que lo limitamos a que se quede en la sala sin penetrar toda nuestra casa y que solo tenga trato cordial con nosotros, los padres, pero sin que se atreva   a incomodar a nuestros hijos, porque a los nuestros, ¡solo nosotros los comprendemos y nadie más! 

P. Cosme Andrade Sánchez+

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