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#ANUARIO2020 | Mal manejo de la pandemia, división, conflictos comerciales. Así se despide Trump

El temor de una posible reelección de Donald Trump provocó que los ojos del mundo se posaran en la elección de noviembre del 2020. En medio de la pandemia, y de un Estados Unidos azotado por los contagios, la posibilidad de una segunda victoria del republicano se agotó hasta días después de la votación.

Ciudad de México, 26 de diciembre (SinEmbargo).- Donald Trump pasará un último fin de año en la Casa Blanca. En el primer mes del 2021 dirá adiós para darle la bienvenida a Joe Biden.

Para hablar de ese hecho concreto tuvieron que pasar días y semanas. La elección en la que Donald Trump ganó (en noviembre de 2016) dio como lección que a pesar de las encuestas y el escepticismo del resultado, una elección presidencial a veces es como un partido de futbol: no termina hasta el último minuto y hasta en ese momento las cosas pueden cambiar.

La elección en Estados Unidos se extendió semanas. El 3 de noviembre, día de la elección, no hubo ganador, ni tampoco al siguiente día. Una semana después, Biden ya era el ganador, pero desde la Casa Blanca hubo resistencias: Trump no cedería rápido… pero finalmente lo hizo.

En la imagen, Donald Trump, Presidente de Estados Unidos. Foto: EFE.

Fue el 15 de noviembre cuando el Presidente Donald Trump pareció reconocer por primera vez que Joe Biden ganó la Casa Blanca, pero dejó en claro que no cedería y seguirá intentando revertir el resultado de las elecciones.

El pasado 20 de diciembre, The New York Times y CNN publicaron que Trump, evaluó invocar la ley marcial para anular las elecciones. Aseguraron que la idea de decretar la ley marcial surgió durante una acalorada reunión el viernes en la Casa Blanca, en la que participó Michael Flynn, el primer asesor de seguridad nacional de Trump y quien fue procesado en el marco de la investigación sobre la llamada “trama rusa”.

“(Biden) No ganó las elecciones. Perdió los seis estados-bisagra y por mucho”, aseguró ese mismo día en su cuenta de Twitter, pero hasta ese momento, las pretensiones de Trump por cambiar su derrota en las presidenciales a través de los tribunales no han logrado salir adelante.

Una serie de demandas e investigaciones le esperan a Trump cuando regrese a la vida privada. En Nueva York, su ciudad natal, el Fiscal de distrito de Manhattan, Cyrus Vance, ha estado llevando a cabo desde hace más de dos años una investigación criminal sobre el Presidente y los negocios de la organización Trump. La investigación, centrada originalmente en pagos secretos que hizo el exabogado de Trump Michael Cohen antes de las elecciones de 2016 a dos mujeres que afirmaban haber tenido encuentros sexuales con el mandatario, se ha ampliado y podría enfocarse en fraude bancario, fiscal y de seguros, así como en la falsificación de registros comerciales.

Mientras tanto, la procuradora general de Nueva York, Letitia James, está investigando paralelamente si Trump y su empresa cometieron fraude fiscal. Además afronta varias otras demandas, incluidas dos por difamación, presentadas por mujeres que lo acusaron de agredirlas sexualmente y luego de menospreciarlas al negar las acusaciones.

Ahora México empezará desde cero una incierta relación con Joe Biden y aunque Trump se va, deja su marca en este país; ya no hay Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el muro avanza.

EL MURO QUE SÍ AVANZA

Explosiones de dinamita estremecen este aislado rincón del sudeste de Arizona, cambiando para siempre el paisaje al aplanar montañas para erigir más tramos del muro en la frontera con México antes de que Donald Trump deje la Presidencia. En el Cañón de Guadalupe (Guadalupe Canyon), trabajadores despejan el terreno para erigir columnas de acero de nueve metros (30 pies) cerca de la frontera con Nuevo México.

Maquinaria pesada recorre caminos de tierra por laderas rocosas y cavan agujeros para las columnas en tierras propiedad del estado.

Trump aceleró la construcción de muros en el último año, mayormente en refugios para la vida silvestre y en territorios indígenas propiedad del Gobierno en Arizona y Nuevo México, evitando batallas legales con los propietarios de tierras.

Las obras han causado daños al medio ambiente, evitado el libre movimiento de animales y alterado paisajes montañosos y desérticos únicos. Activistas defensores del medio ambiente dicen que los daños pueden ser irreversibles.

Los activistas esperan que el Presidente electo Joe Biden suspenda estas obras, aunque eso podría resultar difícil y caro, y de todos modos podrían quedar las columnas ya instaladas.

Los peores daños se produjeron en la frontera de Arizona con México, donde se derribaron cactus saguaro centenarios en el desierto occidental y se redujeron estanques donde viven peces en peligro de extinción en los cañones orientales. Las obras más recientes cerraron el acceso al último río grande sin presas del sudoeste, lo que hace que les resulte más difícil a las tortugas del desierto, algún ocelote y los búhos más pequeños del mundo cruzar esa frontera.

El Gobierno de Trump dice que ha completado muros a lo largo de 692 kilómetros (430 millas) y que para fin de año habrá terminado otros 33 kilómetros (20 millas).

Allegados a Biden dicen que piensa cumplir su promesa de “no construir ni un metro más” de muros. Pero no está claro cómo hará para frenar las obras ni si las dejará a medio terminar, asumiendo los costos de romper los contratos firmados y el malestar que generaría entre quienes piensan que el muro es vital para la seguridad de la frontera.

ADIÓS TLCAN

El emblemático Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) pasó a la historia durante la administración de Donald Trump. La amenaza de campaña que se volvió realidad latente hace cuatro años, cimbró a México por la dependencia que desde la década de los 90 generó con ese acuerdo.

Durante su campaña de 2016, en la que aún se veía lejana la victoria, Donald Trump utilizó un tiempo considerable para atacar al TLCAN y para asegurar que de llegar a la Casa Blanca, Estados Unidos abandonaría el acuerdo en caso de que no se renegociara.

¿Las causas de la negativa al TLC? Según Trump, el acuerdo no beneficiaba a su país. Lo calificó como “el peor tratado de la historia” porque provocó que los estadounidenses ganaran menos dinero y frenó la generación de empleos por la maquila y las armadoras que se asentaron en otros países, por ejemplo en México.

Otra de las causas que refirió fue que justo en nuestro país se le cobraba el 16 por ciento de Impuesto al Valor Agregado a las empresas estadounidenses, cuando ninguna mexicana pagaba eso allá.

Tras la victoria, el entonces gobierno de Enrique Peña Nieto aseguró que esperaban una renegociación del TLCAN “pragmática” ya que tanto México necesitaba de Estados Unidos como Estados Unidos de México.

“No sería tan optimista para decir que nada va a pasar —pero se requiere de más creatividad para ver cómo transformamos nuestra relación comercial—, pero tampoco sería tan pesimista para decir que Estados Unidos nos va a batear”, dijo Idelfonso Guajardo, entonces Secretario de Economía (SE).

La transición presidencial ocurrió mientras el TLCAN tomaba una nueva forma para convertirse en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC​).

El nuevo equipo de Andrés Manuel López Obrador revelaría después que cuando ellos se integraron a la discusión del tratado, el equipo de Peña Nieto ya había aprobado el capítulo sobre la industria energética, al cual se opusieron.

“En nuestro carácter de observadores, en ese entonces, en la negociación nos retiramos de la mesa”, contó López Obrador el 26 de junio de este año.

El T-MEC, que entró en vigencia en junio de 2020, hizo énfasis en los derechos laborales. El principal reclamo de los sindicatos de Estados Unidos y Canadá fue que en México hubiese garantía de la democracia sindical, las negociaciones colectivas, el aumento al salario mínimo y la creación de un sistema de tribunales que resuelvan las disputas laborales.

Las medidas que impulsó Estados Unidos está aumentar de 62.5  a 75 por ciento las reglas de origen del contenido de los automóviles fabricados en la región, un aumento gradual hasta 2023.

A México le tomará tres años tener el marco jurídico completo para el T-MEC, pero tiene una vigencia de cinco años, a diferencia del TLCAN, que no caducaba.

El Presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, insinuó durante una fiesta navideña en la Casa Blanca que volverá a presentarse a la Presidencia en 2024.

El comentario de Trump, grabado el martes en video por una de las asistentes a la fiesta y que circuló en las redes sociales, supone su señal más clara hasta ahora de que planea buscar un segundo mandato una vez que concluyan los primeros cuatro años en el poder de Biden.

“Han sido cuatro años increíbles (desde que llegué a la Casa Blanca). Estamos tratando de tener otros cuatro años. Si no es posible, les veré dentro de cuatro años”, dijo Trump, entre vítores de los asistentes.

Por Daniela Barragán|SinEmbargo

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