Bienestar Espiritual

La promesa del nacimiento de Jesús en el huerto del Edén

Historia

Adviento significa Venida. Es la estación litúrgica que inaugura el calendario cristiano anual y consiste en un período de espera de cuatro semanas (o un poco más), previo a la celebración de la Navidad (25 de diciembre).

El propósito del Adviento es que los cristianos nos preparemos espiritualmente para recordar el nacimiento de Jesús.

Para una mejor preparación, se utiliza una Corona con diferentes elementos. Aunque el origen de la corona es incierto, lo más probable es que ésta haya tenido sus inicios en la tradición luterana, y de ahí se replicó en otras ramas del cristianismo.

La corona es circular, representando así la eternidad de Cristo. Consta de 4 velas, las cuales representan cada una de las semanas de espera y se colocan en 4 puntos de la circunferencia de la corona. Cada domingo, se enciende una vela. Conforme avanzan las semanas, se enciende la nueva vela y la(s) anterior(es). Esto simboliza que el tiempo de la venida del Señor está cerca. En la mayoría de los casos, se añade una quinta vela, la de Cristo, la cual se enciende en el día de Navidad.

Reflexión

El nacimiento de Jesús es el evento más importante en la historia de la humanidad. Él vino a dar luz a un mundo en tinieblas. Estas tinieblas se refieren a la oscuridad en la que los seres humanos se encuentran debido al pecado.

Adán y Eva, fueron establecidos por Dios en el huerto del Edén y recibieron el mandato del Creador de no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal: “mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (Génesis 2:17).

La Biblia narra que Adán y Eva desobedecieron y pecaron (Pecado Original), y de esta manera, al ser Adán representante de la humanidad, toda esta cayó en pecado, trayendo como consecuencia la muerte. El apóstol Pablo dice que “la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). Por tanto, toda la humanidad es culpable de pecado y merece la muerte. Otra consecuencia del pecado es que la relación entre el ser humano y Dios se rompe, quedando en una situación en la que existe enemistad.

Dios, en su bondad y misericordia, busca a Adán en el huerto del Edén, a pesar de que él se escondió. Luego de castigar a Adán, Eva y la serpiente (Satanás), Dios no deja al ser humano sin posibilidad de reconciliación con su Creador, así, expresa “y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Génesis 3:15).

Esta es la primera promesa del nacimiento de Jesús. Dios mismo le dice al ser humano caído en pecado que la simiente de la mujer derrotaría a Satanás. Esta simiente es Jesús. Así pues, el Adviento, la esperanza de la venida de un Salvador, inicia en el huerto del Edén.

Oración

Dios y Padre, muchas gracias por reconciliarnos contigo a través de Jesucristo. Gracias por no tener en cuenta nuestros pecados y guiarnos hacia tu hijo. Gracias por tu promesa cumplida. Concédenos que en este tiempo de Adviento te busquemos de todo corazón y nos preparemos para celebrar el nacimiento de tu amado Hijo. Lo agradecemos y lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén

Mtro. Floricel Ramos Pulido Director General Colegio Americano

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