Bienestar Espiritual

Microhomilía

Quizás como nunca en nuestra historia experimentamos la necesidad del “Adviento”, este tiempo litúrgico que comienza hoy.

Todo los templos se visten de color morado porque es el signo de que estamos “esperando”, de que sabemos que Dios viene, de que Dios “será con nosotros” de nuevo. Este es un tiempo para reconocer cómo estamos, diagnosticar lo que se ha marchitado en nuestras vidas, comenzar a juntar los “trapos sucios y asquerosos” con los que hemos ido limpiando “la casa”. Se trata de darnos cuenta de cuánto se nos pudo haber endurecido el corazón. Quizás de darnos reconocer que nos hemos quedo dormidos, se nos cerraron los ojos vencidos por esta realidad tan complicada. Hoy somos llamados a Despertar, a abrir los ojos, volver a estar alertas y comenzar a prepararnos porque Dios nacerá de nuevo en nuestras sociedades, en nuestras familias, en nuestros corazones.

RECONOCER, DISPONER Y ESPERAR son tres llamadas que hay que comenzar a practicar hoy.


¿Qué reconoces en tu vida, cómo estás?
¿Cómo te preparas?¿qué hay que remover?¿qué trapos hay que tirar?¿cómo acogerás lo nuevo?


Para poder esperar, nos ayuda recordar que DIOS ES FIEL, él nos ha dado dones, somos su barro y Él el alfarero; sólo nos toca permanecer, despertar; que la desesperanza no cierre nuestros párpados.
Rv. P. Hernán Quezada sJ #FelizDomingo #adviento #reconocer #prepararse #esperar

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