Bienestar Espiritual

Microhomilía

Todas y todos recibimos talentos; es decir dones, cualidades, capacidades. Unos recibimos más de unos que de otros, pero nadie no recibió. La Palabra hoy nos recuerda que lo que importa no es cuánto recibimos, sino qué hacemos con lo que se nos confió. Dios no nos entregó un plan de inversión o cuidado de nuestros talentos, pero sí nos da junto con ellos su confianza y su esperanza, es un padre que espera ser sorprendido por sus hijos y sus hijas, con lo que éstos han hecho, creado, multiplicado e invertido con lo que él les dio.

“Tuve miedo y fui a esconder tu millón”, El miedo, el miedo nos puede volver malos y perezosos, nos puede convertir en desilusión.


Quizás este sea un buen tema para platicar en familia o entre amigos, de platicar en oración hoy con Dios. Pidamos ser ayudados a darnos cuenta qué talentos, capacidades, dones hemos recibido de Dios y evaluemos qué estamos haciendo con lo que Él nos encargó.

No sea que lo confiado para multiplicar y compartir, por miedo, lo tengamos escondido en un cajón.

¡Sorprendamos a Dios! Rv. P. Hernán Quezada sJ

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