Bienestar Espiritual

¡DIOS AMA AL DADOR ALEGRE!

San Mateo 14: 14-23

Amados jóvenes: El mensaje del Evangelio es una tremenda motivación a ser EXCELENTES, A SER GRANDES ADMINISTRADORES DE LOS DONES Y TALENTOS, A SER SIERVOS DILIGENTES Y PRODUCTIVOS,  A SER GENEROSOS como ese joven del Evangelio que ofreció todo lo que tenía con alegría.

Los discípulos le dijeron al Señor: ¡Despide a la gente porque ya es tarde y así vayan a comprar su comida en otros poblados! – Cristo les contestó: ¡Ofrézcanles comida! Los apóstoles se vieron en aprietos porque no sabían qué hacer, pues además eran como 5 mil hombres adultos sin contar mujeres y niños. Lo discípulos le dijeron al Señor: “Aquí hay un jovencito que ofrece sus cinco panes y sus dos pescados, ¿pero qué es esto tan poquito para esta tremenda multitud?” –Jesús les ordena que se los traigan para bendecirlos y hacer que todo mundo quede saciado y aún sobre mucho. Es por eso que les invita a que se sienten sobre el césped mientras Él, levanta su mirada al Cielo, agradece por lo que tiene en sus manos y comienza a partirlo y sus discípulos a repartirlo entre la gente.

Los mismos discípulos se quedaron perplejos al ver cómo el Señor con ese poquito dado con amor, con alegría y con sencillez, lo multiplica. Con ello estaba demostrando que Él bendice y hace abundar al dador alegre, tal como lo ratifica San Pablo: “Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría.” (2ª. Corintios 9:7).

Jóvenes: La generosidad es signo de la presencia divina en ustedes. La generosidad es el regalo divino del que deben sentirse orgullosos, porque cuando ofrendan con alegría están sembrando a manos llenas para que durante esta vida, se ocupen en dar honra, honor, adoración y gloria al Señor, exclamando confiados: “Pero Tú, oh Dios, estás sobre los cielos, ¡Tu gloria cubre toda la tierra!” El cristiano vive al amparo del Dios Altísimo, Omnipotente, Amoroso, Generoso y Misericordioso y por lo mismo, la abundancia, la salud, la paz y el amor están siempre con él y con todos los suyos en esta vida y en la eternidad bienaventurada. De esta manera, ni las pandemias serán motivo para temerlas, porque saben que la mano poderosa de Dios los preserva de todo mal. Muchas veces se olvidan de la Casa del Señor, pero sí que frecuentamos otros lugares con los amigos. ¡Eso es abominable al Señor y ahí no hay bendición! 

Los jóvenes cristianos saben que tener a Dios en sus corazones, es estar rodeados de sus santos ángeles que los protegen de las enfermedades, de los malvados, de los tropiezos y de todo peligro, porque han aprendido A DAR, A OFRENDAR, A AYUDAR AL PRÓJIMO con un corazón alegre, generoso, fraternal y agradecido,  porque viven en la certeza que todo se lo deben al Señor, quien los ama  y  da a manos llenas. 

Padre Cosme Andrade Sánchez+

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