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Renato Ibarra recibe el perdón que sigue haciendo daño

Es indignante, es tristísimo.

Renato Ibarra Getty

Renato Ibarra salió del Reclusorio Oriente acompañado por sus abogados luego de que su pareja Lucely Chalá retirara los cargos en su contra por «Tentativa de Feminicidio» y «Tentativa de Aborto».

No es más que un ejemplo, del elevadísimo porcentaje de casos de mujeres que terminan por otorgar el perdón a sus agresores. Mujeres que desechan la oportunidad de sentar un precedente, sobre todo cuando se trata de un caso tan mediático, y que además hubiera servido como empoderamiento a otras mujeres para denunciar cualquier clase de abuso y/o maltrato.

Un sistema legal que permite que se siga perpetuando este tipo de retractaciones pese a las evidencias, ya que existe un video circulando en redes sociales mostrando al exjugador del América completamente fuera de sí.

Sí, Renato Ibarra tendrá que cumplir con ciertas condiciones, pagar un departamento de ocho millones, ir a cursos con perspectiva de género, mantenerse alejado de la víctima, no salir del país y firmar cada 30 días. Esa será su ‘sanción’ por agredir a su mujer embarazada, aunque nada repara el daño ya hecho cuando existe violencia familiar o de género.

A nivel deportivo, ¿basta con la separación del América?

Mi compañero en ESPN, David Faitelson, dejó ver en twitter su esperanza de que Renato no vuelva a jugar en ningún club de Liga BBVA MX. Yo esperaría que no volviera a pisar ninguna cancha, ya sea con algún otro club del mundo ni a nivel selección, entendamos que portar una camiseta representa más que defender ciertos colores, son los valores de una institución y es un mensaje a sus seguidores.

Lamento profundamente que la víctima se haya desistido de su declaración original, es verdad que solo ella puede saber lo que vive, su sentir, su pensar sobre el futuro padre de su hijo para llegar a desistirse de su declaración original, sus motivos tendrá, pero creo firmemente que como mujeres no podemos fallarnos a nosotras mismas, al amor propio, a la dignidad y al ejemplo de respeto que buscamos darle a nuestros hijos.

No seamos de memoria corta. Espero que al cabo de los meses no haya un equipo que apueste por la amnesia colectiva. No al maltrato, no a la agresión de género y no a la violencia familiar. Punto.

Por Kary Correa | ESPN

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